El primer matiz diferencial entre Cristina y Néstor

Fernando Gonzalez

En los últimos días, la Presidenta enhebró una serie de anuncios que le dieron a su gestión el primer matiz de diferenciación respecto de la etapa previa a la muerte de Néstor Kirchner. El inicio de las negociaciones con el Club de París; los contactos con el hasta ayer execrado FMI para frenar las críticas al Indec y prometer correcciones en las cifras de la inflación; la confirmación del aumento de las tarifas eléctricas a cambio de obras de inversión y las declaraciones de Cristina ante los empresarios vaticinando el final de la doble vía para los juicios laborales

Todos son puntos sensibles en la relación del Gobierno con el establishment económico y financiero, y son barreras detrás de las que se solía atrincherar Kirchner, a veces conceptualmente y a veces sólo discursivamente.

¿Se trata de un giro que Cristina quiere imprimirle al último año de su gobierno antes de 2011? ¿Se trata de un gesto táctico para arrimar a los empresarios al acuerdo social que prometió en la campaña de 2007 y había quedado en el olvido? Al final del verano y, cuando la fricción política le gane espacio al luto, se podrá medir la magnitud del capital político que conserva la Presidenta para pelear por otro mandato.

Comentá la nota