La batalla electoral en el primer distrito es clave por la cantidad de votantes. El referente de la UCR buscará conquistar el bastión de Capital, en tanto que los intendentes del PJ quieren mantener la hegemonía en sus concejos.
El primer distrito electoral está conformado por los departamentos de Las Heras, Lavalle, Guaymallén y Capital. Electoralmente es el principal territorio a conquistar por cada fuerza debido a la cantidad de electores. El peso de la decisión para definir a los candidatos primó, sobre todo, en los intendentes en el caso de los radicales y justicialistas. Se trata de intendentes que llevan más de un período de gestión al frente de sus comunas y que han buscado consolidar sus mandatos en los concejos deliberantes, en tanto que en la Legislatura provincial tratarán de proyectar su poder.
Esto y más es lo que se juegan los justicialistas Rubén Miranda, Roberto Righi y Alejandro Abraham. Acá queda al margen el también radical disidente Víctor Fayad, puesto que en la interna partidaria decidió no participar de la compulsa y por eso no logró colocar figuras propias en las listas para la Casa de las Leyes. De hecho, Fayad tiene pendiente el llamado a elecciones en Capital, que se presume será para marzo de 2014, y con una particularidad: si finalmente no consigue pactar con el radicalismo oficialista, tendrá que presentar candidatos a edil a través de un partido municipal.
Por contrapartida, ese lugar de decisión lo ocupó el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, titular del radicalismo a nivel provincial.
La UCR: conquistar Capital y erosionar en Las Heras y Guaymallén
Así, Cornejo se inclinó por ubicar en la Legislatura provincial a hombres de su confianza y con experiencia legislativa. Así, en Las Heras, Néstor Parés volverá a competir para seguir en la Cámara de Diputados, donde es jefe de bloque y afín al cornejismo. Abogado de profesión, el lasherino Parés es uno de los apoderados jurídicos de la UCR en materia electoral.
Párrafo aparte merece Juan Carlos Jaliff. Sus pergaminos lo acreditan con peso propio para pelear una vez más por una banca en una cámara que el vicegobernador conoce bien, el Senado.
En el concejo deliberante de Las Heras, un territorio donde domina el peronismo desde hace años, el radicalismo apeló a la experiencia de Elio Parés -hermano de Néstor-, un ex concejal y legislador provincial. Parés fue jefe del bloque de senadores durante la primera parte de la gestión de Roberto Iglesias. Parés es el primer cabeza de serie en una lista que sigue con el joven Martín Bustos -secretario de bloque en el concejo- y Karina Ferraris, ex titular del Inadi local durante la gestión de Celso Jaque y que entró en ese puesto como fruto de la alianza electoral con Libres del Sur.
En Guaymallén, Juan Narváez -responde al senador nacional Ernesto Sanz- va por la renovación de su banca en el Concejo. Su hijo, Pablo, es presidente de la Juventud Radical y a su vez se postula como candidato a diputado provincial por el primer distrito electoral. Luego, siguen dos candidatos del palo cornejista: Daniel Centeno, que ya es edil en Guaymallén, y Evelyn Pérez.
En Capital, sin la influencia de Fayad, Cornejo logró posicionar al secretario general del gremio de los empleados municipales, Dugar Chapel. El sindicalista se convirtió en una piedra en el zapato para el alcalde capitalino, al denunciar los abusos cometidos por la gestión municipal contra los empleados. Fue uno de los ganadores de la interna radical en Capital contra el aparato oficialista. Chapel es un alfil cornejista en el armado estratégico del intendente de Godoy Cruz para minar el poder concentrado que tiene el radicalismo de Capital. Le sigue en la lista Patricio Poggio, también cornejista y actual empleado de la DGE.
En Lavalle es donde el radicalismo parece haber apostado a una renovación fresca, considerando la juventud de los candidatos que ocupan los primeros puestos. Encabeza el docente Lucas Luppo, sigue Luis Cichinelli y la ex reina de la Vendimia y ex concejal, Ivana Bussolano.
El FpV: consolidar el territorio
Para la Legislatura, primó el equilibrio político entre los principales referentes de la Corriente Peronista, el vice Carlos Ciurca y los intendentes Alejandro Abraham y Rubén Miranda. En este mapa, queda en menor posición de poder el lavallino Roberto Righi, que pertenece al sector Azul, enfrentado en la interna peronista a la CP.
En Guaymallén, Abraham postuló a Ignacio Ortigala para un período más en el Senado. Ortigala es actualmente el jefe de bloque en la cámara alta y le sigue otro hombre de confianza que actualmente es diputado, Gustavo Arenas. Miranda se quedó con el primer puesto para Diputados, donde colocó a Norberto González, su jefe de gabinete en la municipalidad. Y buscará revalidar a la diputada Sonia Carmona por otros cuatro años más en esa cámara.
En Las Heras, Miranda seguirá confiando en José Ginnanneschi, que actualmente es presidente del Concejo Deliberante. Aquí el dato político de color lo aporta Verónica Valverde, esposa del vice Carlos Ciurca, que se ubica en el segundo lugar. En Guaymallén, Abraham también buscará la reelección del concejal Miguel Illanes.
En Lavalle, Righi decidió que su director de Asuntos Legales del municipio, encabece la lista de concejales. Se trata de Gustavo Ortiz, que volverá al Concejo, donde ya había estado en la gestión de Carlos Massoero. Luego Righi lo convocó como secretario de Gobierno. En Capital, el ministro de Seguridad Carlos Aranda logó imponer a un alfil de su confianza, el joven Sebastián Tapia.
La estrategia del peronismo apunta a no perder terreno en sus concejos, sobre todo, si se considera que en las PASO los porcentajes no fueron los mejores y sólo Righi logró vencer en su propio departamento -en tanto que Abraham y Miranda perdieron ante el radicalismo-. De allí la necesidad de volver a reelegir a sus principales espadas, que ya cuentan con experiencia en la gestión política del Concejo, para los dos años que se vienen.
En ese sentido, Guaymallén es el que experimentará más cambios, puesto que al pasar Abraham al Congreso, le sucederá como intendente el actual presidente del concejo, Luis Lobos. El futuro político de Lobos para los próximos dos años también se juega en esta elección, ya que el concejo tiene que renovar seis de las doce bancas en juego. Los radicales recambian tres bancas, el justicialismo dos y los demócratas, una. Es decir, lo que está en juego es el equilibrio político de los intendentes.






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