Con una cuota de coraje, y dando un guiño al sector rovirista, el vicepresidente de Electricidad Misiones S.A, Carlos “Mbarigui” Pretto, desafió a su jefe político el gobernador Maurice Closs y dijo que era una persona con poco carácter.
Algunos desde hace tiempo ya ejercen esta gimnasia. El ejemplo más claro es la del díscolo Eduardo “Balero” Torres. Quien proviene de radicalismo más conservador, para luego pasar a ser uno de los clossistas de la primera hora y luego llegar a tener un lugar en la mesa del rovirismo ¿Que cintura?
De a poco radicales renovadores, técnicamente hablando, están ingresando al siniestro túnel de renegar con dichos y acciones a su “compromiso” de lealtad hacia su grupo de pertenencia: el clossismo. El problema con Pretto es que fue el gran operador que constantemente accionó en contra del sector rovirista e inclusive contra el propio Carlos Rovira. Eso, a la larga se paga.
Según comentaron fuentes cercanas al funcionario de Emsa, “está buscando de manera desesperada acercarse al rovirismo. Como por las buenas no pudo, ahora su estrategia es denostar a su propio líder político (por Closs), y no economiza adjetivos (inútil, flojo, improductivo, etc) al referirse a Maurice, el las reuniones chicas, frente a los roviristas; inclusive compró periodistas supuestamente críticos, para que le peguen a Closs, pero proteja al rovirismo”.
El único refugio de funcionario actualmente es Don Moncho Closs, padre de Mauri. Pero el encendido de la cerilla se está desvaneciendo y según comentaron fuentes de la rosadita, poco es el tiempo que le queda a Pretto en Emsa. “No lo van a desaparecer del esquema político, pero sí le van a quitar manejo de caja”, dijo un alto funcionario del Ejecutivo provincial.


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