Envuelto en Don Perignion (Champagne que ronda los 1.300 pesos) y con una cuota de coraje, el vicepresidente de Electricidad Misiones S.A, Carlos “Mbarigui” Pretto, desafió a su jefe político el gobernador Maurice Closs.
Algunos desde hace tiempo ya ejercen esta gimnasia. El ejemplo más claro es la del díscolo Eduardo “Balero” Torres. Quien proviene de radicalismo más conservador, para luego pasar a ser uno de los clossistas de la primera hora y luego llegar a tener un lugar en la mesa del rovirismo ¿Que cintura?
De a poco radicales renovadores, técnicamente hablando, están ingresando al siniestro túnel de renegar con dichos y acciones a su “compromiso” de lealtad hacia su grupo de pertenencia: el clossismo. El problema con Pretto es que fue el gran operador que constantemente accionó en contra del sector rovirista e inclusive el propio Carlos Rovira. Eso, a la larga se paga.
Según comentaron fuentes cercanas al funcionario de Emsa, “está buscando de manera desesperada acercarse al rovirismo. Como por las buenas no pudo, ahora su estrategia es denostar a su propio líder político (por Closs), y no economiza adjetivos (inútil, flojo, improductivo, etc) al referirse a Maurice, el las reuniones chicas, frente a los roviristas”.


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