El Senado convalidó el único cambio que se le hizo al proyecto que mandó Cristina. Fue por la presión de los municipios bonaerenses. Mendoza recibirá en 2013 unos 914 millones de pesos para el Fondo Educativo, de los cuales 164 millones deberán repartirse entre los departamentos.
El reclamo de los más importantes intendentes bonaerenses ante la Casa Rosada porque la ejecución del presupuesto de este año les significó menos dinero a sus municipios (porque las provincias están obligadas a cumplir con las metas de la Ley de Financiamiento Educativo y por lo tanto a reservar una parte de su coparticipación para educación, porcentaje que achica el dinero que llega a los municipios en segunda instancia) fue lo que ocasionó que el kirchnerismo decidiera hacer cambios en la llamada Ley de Leyes.
El reclamo de los jefes comunales bonaerenses, oído por la Casa Rosada, es idéntico al que generó la puja entre los intendentes mendocinos y el gobierno de Francisco Pérez en el primer semestre de este año. Sucede que Pérez y Daniel Scioli (Buenos Aires), obligados a cumplir por mandato del Presupuesto 2012 con la Ley de Financiamiento Educativo, recibieron una tajada de la coparticipación con el nombre de Fondo Educativo para usarla en las escuelas.
Pero como este año la mayoría de las provincias han tenido problema en sus arcas, algunos mandatarios no mandaron a sus comunas todo lo que reciben por coparticipación federal de impuestos, incluyendo dentro de ello el Fondo Educativo, sino que detrajeron dicho fondo del total. Esto significó que a la hora de girar la coparticipación municipal los intendentes tuvieran menos plata para repartirse entre ellos. Pérez dio marcha atrás a esta decisión a mitad de año, luego de una fuerte polémica provincial.
El Presupuesto 2013 prevé para Mendoza unos 6.533 millones de pesos en concepto de coparticipación federal, de los cuales 14% es la tajada reservada exclusivamente para las escuelas y que llega con el nombre de Fondo Educativo. Esta partida con asignación específica implica unos 914 millones de pesos, de los cuales 18,8% les corresponden a los intendentes por la Ley de Coparticipación Municipal, es decir unos 164 millones de pesos. Esta plata es la que sí o sí Pérez deberá girarles automáticamente a los departamentos el año próximo.
En el artículo 51 del Presupuesto 2013 se dice: "Establécese la vigencia para el ejercicio fiscal 2013 del artículo 7º de la ley 26.075, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 9º de la ley 26.206, asegurando el reparto automático de los recursos a los municipios para cubrir gastos ligados a la finalidad educación". Cuando el Ejecutivo mandó el proyecto de ley al Congreso, no se especificaba que se debía asegurar el reparto automático a las comunas, pero luego lo dejó garantizado.
Primero los jefes comunales mendocinos y luego los bonaerenses -que acudieron en queja a la Casa Rosada aprovechando la volátil relación de Scioli con el kirchnerismo- pusieron el grito en el cielo. Por eso es que a último momento el Frente para la Victoria modificó el Presupuesto 2013, que además trae consigo más gasto directo del Gobierno nacional en las comunas para hacer obra pública de cara a las elecciones legislativas.
"El problema surge de la génesis de la ley de Financiamiento Educativo porque en rigor la ley no fijó una fuente de recursos para el área sino que decidió que las provincias le dieran a la Nación una parte -promedio de 12%- de sus coparticipación para que ésta la convirtiera en el Fondo Educativo que debía ejecutarse sólo en educación. No se produjo fricción hasta este año, cuando algunos gobernadores decidieron girar a sus municipios la coparticipación pero quedándose con todo lo concerniente al Fondo Educativo, lo que significó un ajuste de los recursos municipales", explicó el diputado nacional Enrique Vaquié (UCR), ex ministro de Hacienda de Mendoza.


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