Presionado, Murdoch retiró su oferta por la cadena BskyB

Sigue siendo el mayor accionista de la red de TV; podría volver a intentarlo en seis meses

LONDRES.- En medio del ojo de la tormenta desatada por el escándalo de las escuchas ilegales, el imperio mediático de Rupert Murdoch, News Corp., retiró ayer su oferta de pagar 12.500 millones de dólares por el control accionario de BskyB, la segunda cadena de televisión satelital británica y una de las más difundidas en Europa.

La marcha atrás fue espectacular, pero el magnate australiano no ha tirado la toalla. Su grupo sigue siendo el accionista más importante del grupo (con el 39% de las acciones) y, de acuerdo con las normas de la City londinense, en seis meses podrá volver a poner su oferta sobre la mesa, de así quererlo.

"Creemos que la propuesta de la adquisición de BskyB por parte de News Corp. beneficiaría a las dos empresas, pero ha quedado en claro que es muy difícil progresar en este clima", explicó Chase Carey, jefe operativo del grupo Murdoch.

Además, dijo que News Corp. sigue comprometida a permanecer como accionista a largo plazo de BskyB. "Estamos orgullosos de su éxito y de nuestra contribución en él", añadió Carey.

El costo de la retirada fue sin duda alto, pero más que nada en términos de humillación personal. Murdoch tendrá que pagarle a BskyB una compensación de 62 millones de dólares. La cifra es una gota en el océano para el multimillonario, quien verá parte de ella volver a su bolsillo en su carácter de accionista de la muy rentable cadena de televisión.

Lo que sí puede quitarle a Murdoch el sueño son los primeros indicios de que la crisis que atraviesa en Gran Bretaña se está extendiendo a regiones más importantes económicamente para su grupo empresarial. El presidente de la Comisión de Comercio del Senado norteamericano, Jay Rockefeller, llamó ayer a investigar si News Corp. también recurrió a prácticas ilegales para obtener noticias exclusivas en los Estados Unidos.

Sobre el futuro de los tres periódicos que forman parte de News International, la filial británica de News Corp., Chase no dijo palabra. Esto alentó rumores de que su jefe se apresta a poner en venta The Times, The Sunday Times y el tabloide The Sun, y que hará el anuncio antes del martes próximo, fecha en la que fue citado a declarar, junto a su hijo James y a la ejecutiva Rebekah Brooks, ante la comisión parlamentaria que está investigando los abusos de la prensa.

Un vocero de News International había asegurado que el trío estaba dispuesto a comparecer, pero anoche el presidente de la comisión, el conservador John Whittingdale, dijo no haber recibido aún una respuesta a su invitación. "Si no contestan en las próximas 24 horas, tendremos que evaluar la posibilidad de hacerlos comparecer a la fuerza", advirtió.

En pie de guerra

Murdoch y la clase política británica, que hasta hace poco se desvivía por hacerle la corte, están ahora en pie de guerra. El anuncio de su repliegue en la compra total de BskyB fue realizado un par de horas antes de que el Parlamento británico se reuniera en una sesión extraordinaria para aprobar -por rarísima unanimidad- una moción en la que se lo iba a urgir a hacer exactamente eso.

"Esta no era la decisión que News International quería tomar. Se nos habrá adelantado con su anuncio a nuestro debate, pero la verdad es que no habría dado ese paso de no ser porque sabía cuál iba a ser el resultado de nuestra convocatoria", sostuvo el líder de la oposición, Ed Miliband, autor de la moción que contó con el apoyo de todas las bancadas.

"Esta es una victoria para la democracia, para la gente que en todos los rincones del país se horrorizó por las revelaciones de las escuchas telefónicas y por la forma en la que News International se rehusaba a tomar la responsabilidad", destacó el líder laborista.

Poco antes, el primer ministro David Cameron había dado detalles de la investigación judicial, que irá más allá de buscar a los culpables del escándalo de las escuchas.

La pesquisa será dirigida por el juez Brian Leveson, un respetado jurista, y tendrá dos fases. La primera estará abocada a revisar las prácticas de la prensa británica y a proponer un nuevo sistema de regulación de los medios de comunicación, que, dijo Cameron, "apoye su libertad, pluralidad e independencia del gobierno, pero que exija a la vez los más altos estándares éticos y profesionales".

La segunda fase se abocará a establecer los posibles delitos cometidos por periodistas y policías durante la última década. Esta parte de la investigación se llevará a cabo una vez que termine la investigación policial en curso, lo que puede tomar más de un año.

La comisionada de Scotland Yard a su cargo, Sue Akers, dijo que su equipo está examinando 11.000 páginas de documentos, que contienen 3870 nombres de personas que se cree que tuvieron sus teléfonos intervenidos. Tom Crone, el abogado que durante los últimos 26 años asesoró a News International tanto en lo que respecta al contenido de la información de sus periódicos como en las relaciones del grupo con la policía, fue ayer despedido.

EX DUEÑOS DEL WALL STREET JOURNAL, MOLESTOS

LONDRES (ANSA).- Miembros de la familia Bancroft, que entre 1902 y 2007 controló el Wall Street Journal, afirmaron ayer que de haber conocido las prácticas periodísticas utilizadas por el grupo Murdoch no le hubieran vendido el diario financiero al magnate australiano. "Si hubiese sabido, me hubiese opuesto con más fuerza al negocio", dijo Christopher Bancroft, jefe de un trust que controlaba el 13% de las acciones y miembro del directorio de Dow Jones. También Lisa Steele y Elizabeth Goth Chelberg, otros dos Bancroft, afirmaron que hubiera sido difícil, "si no imposible", dar su consentimiento al traspaso del diario financiero.

Comentá la nota