Presidente de Colegiales vinculó a Jorge Macri con los barras que mataron al "Pocho" Morales

Lo que parecía una interna entre facciones de una barra se convirtió en una feroz batalla entre sectores políticos, que tuvo su punto más álgido días atrás cuando Fernando Morales fue asesinado de seis disparos en la espalda. El titular del club Colegiales Rodrigo González apuntó al secretario de Gobierno de Vicente López, César Torres, por supuestos vínculos con dos barrabravas que habrían participado del homicidio del líder de la hinchada de la institución deportiva que comanda.

González indicó que manejan la hipótesis de que Morales fue asesinado por encargo. "Entendemos que fue un sicario, que lo asesinó de manera aberrante, con tres tiros por la espalda, dos en el pecho y un tiro en la boca, estando junto a su hijo de 11 años", sostuvo.

Y agregó: "No fue un enfrentamiento, no fue una pelea, tiene que ver con algo premeditado", a la vez que indicó que quien asesinó al barra Morales "bajó de una camioneta que estaba pegando afiches de Jorge Macri, afiches institucionales sobre las cámaras de seguridad del partido".

El vehículo "era manejada por dos personas que en su momento integraban la barra y que fueron expulsados del club hace un año (Alejandro Aranda y Martín Cabrera), por estar en disidencia con el Pocho y (tener) disidencias con el club", añadió el titular de Colegiales en declaraciones el medio televisivo QM Noticias.

"Hace un año empezaron a trabajar para el secretario de Gobierno, César Torres", destacó, y afirmó que a partir de ese momento Aranda y Cabrera "empezaron a querer hacer distintos tipos de extorsiones y negocios en el club, querían plata de los jugadores, manejar el buffet".

Por otro lado, González se reconoció como "amigo personal" del difunto Morales, y defendió su presencia como la de otros dirigentes en la manifestación llevada a cabo en Vicente López, donde se registraron incidentes, e insistió en la filiación política de los acusados: "Son dos personas expulsadas del club que fueron cobijadas por el Secretario de Gobierno del municipio, que les dio altos sueldos, poder político, los incitó a que convoquen a otros barras para poder tomar el club, implementar un apriete a la Comisión para que renunciemos".

"La intención del Secretario de Gobierno es manejar el club, tener el manejo de Colegiales, no lo podían conseguir como corresponde y trataron de hacerlo a través del control de la barra y el apriete a la Comisión Directiva. Es un apriete hacia mí", disparó.

"Quiero pensar que Torres no estaba al tanto de que iban a contratar un sicario para hacer esto; pero si alimentás a los monstruos terminan pasando estas cosas. Hace tres días que ni Jorge Macri ni su Secretario de Gobierno abren la boca para desmentir" la denuncia. "Macri no quiere salir a decir que esto es mentira, no quiere quedar pegado con esta situación", finalizó.

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