Juan Domingo Viveros Cartes fue detenido en julio cuando pretendía ingresar 400 kilos de marihuana en la avioneta que piloteaba. Fue procesado con una identidad falsa, pero ahora se conoció su parentesco con el mandatario.
El detenido ya tenía antecedentes por contrabando y narcotráfico en Brasil y tiene una orden de captura vigente en Paraguay. En su prontuario incluye, también, varios años de servicio como "soplón" de la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos.
El hombre era el piloto de una avioneta Cessna 210 que fue interceptada el pasado 29 de julio por aviones de la Fuerza Aérea Uruguaya y obligada a aterrizar en un aeropuerto no precisado del centro del país –presumiblemente en Santa Bernardina, departamento de Durazno– por volar sin permiso en el espacio aéreo nacional. El sitio web del diario La República reveló ayer que, entonces, se encontró el cargamento de la droga y que los expertos aeronáuticos detectaron una mejora técnica en la pequeña aeronave, que le otorgaba una autonomía de vuelo superior a la del modelo original. También ubicaron un GPS mediante el cual se pudo establecer que la avioneta había partido de Paraguay e ingresado a Uruguay por la frontera con Brasil.
El piloto dijo llamarse Juan Walberto Gómez y exhibió documentos que así lo acreditaban. En los mismos aparecía como nacido en Paraguay en el año 1948. Bajo ese nombre fue procesado por la justicia en los primeros días de agosto. Pero las autoridades de Montevideo enviaron sus huellas dactilares a Asunción para confirmar la identidad y se comprobó que el tal Gómez era, en realidad Viveros Cartes. Según los medios de prensa uruguayos y el ABC Color de Asunción, Viveros Cartes fue condenado en Brasil por delitos relacionados con el narcotráfico y tiene una orden de captura vigente en Paraguay. No se sabe dónde vivía hasta su detención.
Sus antecedentes en el mundo del narcotráfico se remontan a 1985, cuando en una estancia de Paraguay se descubrió un laboratorio de procesamiento de la hoja de coca. A él estaba vinculado Viveros. En esos tiempos pasó a ser colaborador de la DEA, hasta que en el año 2001 fue detenido en San Pablo, piloteando una avioneta en la que llevaba 250 kilos de cocaína. Fue condenado a 17 años de cárcel, pero gracias a un tratado de intercambio bilateral de presos volvió a Paraguay, donde logró la reclusión domiciliaria.
Los antecedentes familiares no se quedan ahí. Un sobrino de Viveros Cartes, y en consecuencia primo hermano del flamante presidente, está detenido desde mayo en una cárcel paraguaya. El diario ABC Color –enemigo enconado del presidente Cartes, de quien lo separan intereses empresariales y la actividad bancaria, en la que son competidores en el dominio de negocios financieros a los que muchas denuncias adjudican el lavado de dinero–, lo identificó como Carlos Antonio Viveros López, más conocido por Careca, que fue sorprendido cuando en un avión de las mismas características del que piloteaba su tío transportaba un cargamento de 370 kilos de cocaína. «
Ansa, dpa y Efe
conflictos con nombramientos
Las primeras horas de gobierno llegaron con dificultades para Horacio Cartes. Ayer, mientras se conocía una denuncia que sitúa al designado secretario de Niñez y Adolescencia, Ricardo Miguel González Borgne, como falsificador de documentos, incurso además en maniobras reñidas con la que sería su futura actividad, se supo que varios "punteros" del Partido Colorado repudiaron al nuevo presidente.
El diario Última Hora reveló que González Borgne está procesado por la falsificación de documentos, una práctica con la que benefició, entre otros, al futbolista Roberto "Toro" Acuña, un ex jugador de Independiente. La fiscal Monalisa de Lovera confirmó que, con esos papeles fraguados, Acuña logró burlar un juicio por "incumplimiento del deber alimentario", en perjuicio de su ex esposa e hijos.
A todo esto, molesto por no haber entrado en el reparto de cargos, el puntero Francisco Rivera, uno de los caudillos que se sintió relegado, izó en su comité de base una bandera negra, en lugar de la roja tradicional, y convocó a otras "víctimas" de Cartes para analizar si le quitan el respaldo.

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