La UE prepara una ayuda para Grecia

Habría acuerdo para un plan de respaldo para su golpeada economía, que sería anunciado en la cumbre de mañana en Bruselas
BRUSELAS.- A dos días del comienzo de una reunión clave para el futuro de la economía de Grecia, los países que integran la Unión Europea (UE) debatían ayer la posibilidad de una ayuda excepcional para rescatar las alicaídas finanzas de ese país, afectadas por un gigantesco endeudamiento externo.

Mientras los mercados esperan un gesto europeo en auxilio del gobierno de Atenas, el Banco Europeo de Inversiones, prestamista oficial del bloque, informó que sus estatutos no le permiten establecer un rescate a Grecia o a ningún otro de la eurozona a cubrir su déficit presupuestario.

"Sólo se pueden financiar proyectos económicamente viables", dijo la entidad crediticia, en un comunicado dirigido no sólo a Grecia sino también a España, Portugal e Irlanda, países golpeados por un excesivo déficit de las cuentas públicas.

No obstante, una fuente alemana señaló que los países de la eurozona habían acordado en principio ayudar a Grecia. Si bien no se tomó una decisión final, la posibilidad más factible es la oferta de una "ayuda bilateral", una señal de que Alemania podría intervenir para destrabar la crisis de confianza que afecta a la región.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, salió ayer en defensa del euro frente a quienes cuestionan su utilidad para hacer frente a la crisis. "Nuestra moneda común seguirá siendo un instrumento fundamental para nuestro desarrollo y quienes creen que pueden cuestionarlo deben darse cuenta de que vamos a mantenernos firmes", afirmó.

La inestabilidad de Grecia ha generado caídas en lo mercados financieros y en el euro, ante el temor de que el país requiera un rescate financiero para salir de su enorme deuda y déficit. Los inversores han hecho a un lado los activos más riesgosos y se han refugiado en los mercados más seguros, golpeando a las deudas de Portugal y España. De este modo, están presionando a la UE para que declare claramente qué harían ante la inminencia de una moratoria de la deuda soberana por parte de alguno de sus miembros.

Las declaraciones reiteradas tanto de Bruselas como de Atenas, de que Grecia es capaz de salir de su crisis únicamente con un programa de recortes del gasto público, han provocado huelgas y protestas (ver aparte). Sin embargo, las acciones europeas aumentaron levemente ayer y la cotización del euro mejoró en 75 centavos de dólar, a 1,3725 dólares, ante conjeturas de que los jefes de Estado y gobierno tendrán que anunciar alguna medida de ayuda a Grecia cuando se reúnan mañana en una cumbre en esta ciudad.

El repunte se activó luego de que funcionarios australianos y del Banco Central Europeo (BCE) dijeron que el presidente de esta entidad, Jean Claude Trichet, había acortado su visita a Australia para participar de la cumbre económica europea.

Inmediatamente, un vocero del BCE dijo que Trichet había abandonado la cumbre sólo por cuestiones logísticas, lo que limitó la suba de la moneda. Wall Street también subió ayer por las versiones sobre un rescate de la economía griega: el índice Dow Jones se incrementó alrededor de un 2%.

Alivio a la preocupación

"Al final, los funcionarios se verían forzados a presentar alguna forma de paquete de rescate para Grecia, sea dentro de la zona euro o alguno que involucre al FMI", vaticinó ayer Omer Esiner, un analista financiero de Washington. "Las preocupaciones por la situación fiscal, que también se han extendido a España y Portugal, podrían moderarse temporalmente si tenemos algo sobre Grecia", dijo Ayako Sera, un analista del Sumitomo Trust Bank, en Atenas.

Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, opinó que los líderes de la UE no tendrán que recurrir al FMI para salvar a la economía griega del colapso. Añadió que deberían decirle a ese país en la cumbre de mañana que recibirá apoyo del bloque a cambio de compromisos para reducir su déficit.

Sin embargo, una ayuda a Grecia no asegura el fin de las turbulencias: también podrían requerirse medidas similares para España, Portugal e Irlanda.

Comentá la nota