El titular de comercio se reunió con unilever, arcor, ledesma y Pepsico. Los funcionarios buscan acordar primero con los industriales formadores de precios para luego debatir con supermercados.
Desfilaron por las oficinas de la Diagonal Julio Roca los popes de La Virginia, las empresas del azúcar como Ledesma y las de higiene personal, entre ellas Unilever. En segundo turno recalaron las alimenticias Arcor y Pepsico. Era la primera vez que se veían cara a cara y la sensación fue, según los empresarios, positiva respecto a las posibilidades de concretar un acuerdo real de precios fijos, que se renegociarán cada dos o tres meses. La idea del gobierno es saldar una deuda del acuerdo de precios que rigió con anterioridad: sentarse con los fabricantes, definitorios a la hora de la formación de precios, para consensuar el listado de productos que luego será ofrecido en los comercios.
En el medio de la discusión con las compañías, está el sector de la distribución, que ya le alcanzó a Costa un informe de estructura de costos para sincerar cuánta injerencia tiene la logística en el precio de góndola. "Si los productores garantizan el precio, nosotros no tendremos problemas en mantener los valores fijos", explicó a Tiempo Argentino Alberto Guida, titular de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios (CADAM).



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