-La gente entra, mira, pregunta los precios y se va. Antes de comprar ya se recorrieron al menos dos o tres comercios en busca de un precio acorde con lo que se tiene en el bolsillo para gastar. “Acá está el tique. Mirá, un matambrito de ternera 43 pesos el kilo. ¿Qué tal?”, dice Marcelo Torres, empleado de comercio que el sábado por la tarde resolvió llevar ese preciado corte para este domingo.
“Con gran desazón la gente observa los precios, cada vez que se acerca a las góndolas de los productos cárnicos, que por estos días explica el encarecimiento de la canasta básica de alimentos, ya que la carne es el principal componente del alimento diario de todos los argentinos, eso no lo podemos negar”, dijo Marisa Correa, comerciante minorista que también hizo compras el sábado a la tarde.
Los comerciantes de la carne consultados por NORTE, no obstante, consideran que para diciembre “los precios se van a estabilizar e incluso van a bajar”. Aducen que “la situación que preocupa al ama de casa es la consecuencia de la extensa sequía que afectó a esta provincia, pero también incide la circunstancia de que la Nación no tiene una política ganadera sustentable que permita que el ganadero invierta para mantener las hembras, que son las fábricas de terneros que hoy están faltando”.
Hugo Báez, encargado de un supermercado céntrico, indicó que “los abastecedores todavía descargan menos cantidad de reses que las requeridas por la escasa faena que, según algunos datos, cayó casi el 40% en casi toda la provincia”.
“Hay que implementar urgente una política ganadera que perdure en el tiempo, ya que desde la nación sólo se benefició a algunos feed-lots (corrales de engorde)”, agregó.
Sigue subiendo
“Son muy vivos, eso también poné, porque hay noticias de que la carne tiene que bajar; pero, como la burocracia es muy larga, hasta que se reglamente eso aprovechan para aumentar”, denunció ante el cronista de NORTE Edgardo Soto, docente del medio.
Hace un par de semanas, el gobernador Jorge Capitanich convocó en Sáenz Peña a integrantes de la cámara de frigoríficos de la provincia, con la intención de que a través de un fideicomiso con una asistencia de cinco millones de pesos los frigoríficos instalados en la provincia tengan más capacidad financiera y mediante esto se pueda volver atrás el precio de la carne.
Hasta el momento el convenio no se ha visto reflejado en las góndolas de las carnicerías. Por eso, algunos consumidores --como el docente citado en este informe-- sostienen que “saben que tiene que bajar, por eso aumentan el doble”. Volvió a aumentar el precio de algunos cortes y la variación en el precio del kilo de carne en lo que va de estos tres últimos meses ya aumentó más del ciento por ciento. Esto pone en aprietos la economía de miles de familias de los estratos sociales más bajos.
“La pérdida de 10 millones de cabezas de ganado bovino a nivel nacional es la causa de un fenómeno que encarece el precio final, o sea el que llega a la mesa”, señaló Patricia Lavrisniuk, encargada de una carnicería local.
La situación también afecta el trabajo e impacta en la industria cárnica de todo el país ya que muchos frigoríficos han reducido la cantidad de su personal, y algunos hasta han llegado a cerrar sus puertas. El caso más concreto es de Las Termas, en esta ciudad, que ha dejado en la calle a más de cuarenta trabajadores, que hoy mantienen las esperanzas de recuperar su fuente laboral mediante un acuerdo entre el gobierno y los propietarios.
Buscar una salida
Propietarios y encargados de algunos de los comercios consultados por NORTE aducen que no se encuentra una salida a este problema que está afectando a toda la cadena.
Tradicionalmente, en la canasta básica de alimentos se consideran siete cortes de carne vacuna, con un aumento en lo que va de este último trimestre de aproximadamente el 60%.
En tanto que para otros cortes el incremento fue cerca del ciento por ciento. Cabe aclarar que en los diferentes cortes que se incluyen --tanto en la canasta básica, como los demás-- los porcentajes de aumento permanecen fijos; es decir, son siempre los mismos.
En este sentido, los comerciantes del rubro consultados por NORTE indicaron que “la estabilidad de precios del resto de los alimentos se puede verificar en el hecho de que si la carne vacuna no hubiese aumentado en este último trimestre, la suba en la canasta de alimentos se hubiera reducido en un gran porcentaje, e impactaría en menor medida sobre la población de menores recursos, que es la más perjudicada”.


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