Precandidatos a gobernador, eje de un debate con pocas estridencias

Los postulantes expusieron los ejes de sus programas políticos sin entrar en polémicas. Seguridad y relación con la Nación fueron dos de los ítems más controvertidos.

Tranquilos, relajados y sin polémicas, los precandidatos a gobernador del justicialismo y del Frente Progresista debatieron ayer en el auditorio de La Capital, como uno de los pasos previos a las elecciones internas. Mario Barletta, Antonio Bonfatti y Rubén Giustiniani compartieron el estrado con Agustín Rossi, Rafael Bielsa y Omar Perotti.

Tras las dos horas de exposición de propuestas (organizada por radio La Ocho) quedó una vez más demostrado que la provincia de Santa Fe tiene muy buenos candidatos, sólidos y con conocimiento del terreno que les toca pisar, aunque sin ese plus polémico que siempre se necesita en un debate con las características del de ayer. Cada uno de los precandidatos se ajustó estrictamente al libreto: Rossi y Bielsa defendieron el modelo nacional; Perotti reivindicó lo hecho en Rafaela y dijo que no será un delegado del poder central; Bonfatti se mostró como la continuidad de la actual gestión santafesina; Giustiniani instó a acelerar algunas líneas de acción y Barletta mostró positivamente su administración.

Matices, nada más. La exposición de los postulantes no logró nunca salirse del carril y apenas expresaron con un poco más de vehemencia sus diferencias cuando llegó el bloque temático que hacía eje en la relación entre provincia y Nación. Allí Giustiniani dijo que en caso de ser electo reclamará “los 6 mil millones de pesos” que debe la Nación, algo que fue rechazado de plano por Rossi. Bielsa (el más polemista) hizo hincapié en lo que la “provincia no hizo por la provincia” a la hora de posicionarse frente a las críticas al gobierno de Cristina Fernández.

“Presentamos al Ministerio de Planificación Federal de la Nación una deuda en concepto de viviendas por 745 millones de pesos, también otro reclamo por fondos adeudados a la Caja de Jubilaciones por 600 millones. Sostenemos el reclamo por la autovía de la 33 y 34. Seguiremos haciendo las gestiones con resultados como en el tema pasaportes, documento nacional de identidad. Acompañamos la asignación universal por hijo, el fin de las AFJP y la ley de medios. Con relación a los reclamos por los fondos jubilatorios, tenemos un dictamen favorable de los fiscales”, mensuró Bonfatti.

El sorteo de la ubicación de los precandidatos hizo que Giustiniani y Bonfatti se sentaran uno al lado del otro. La frialdad gestual entre ambos se rompió luego de un chiste, cuando estallaron en sonrisas. Armonía y soltura fueron la constante en el trato que se dispensaron Bielsa, Rossi y Perotti.

En materia de seguridad (el principal tema que demandan los santafesinos) Bonfatti clavó una daga en el justicialismo, pero los precandidatos de ese sector parecieron no haberlo reparado: “Esta es la policía que heredamos”, dijo, arrojando culpas sobre las administraciones peronistas que antecedieron a la de Hermes Binner.

Bielsa y Perotti coincidieron en endilgarle al gobierno la ausencia de liderazgo a la hora de conducir a la policía, Giustiniani dijo que los funcionarios actuales deberían ocuparse más de la seguridad (en otro de los planos diferenciados respecto a Bonfatti) y Rossi lanzó la propuesta de crear una policía metropolitana, además de darles mayor liderazgo a los presidentes comunales e intendentes de ciudades chicas en materia de seguridad vecinal. “La policía es una corporación que sobrevivió a todos”, apuntó.

Pero, Giustiniani reforzó su idea diferenciadora de Bonfatti al prometer un plan de desarme de la sociedad civil y dejó sobre el aire una creencia: “Hoy se puede mejorar el tema seguridad”. El candidato de la Casa Gris, Bonfatti, piloteó entre reivindicar la creación del Ministerio de Seguridad y hacer eje en que “la exclusión es un tema que incide en el delito y por eso hay que enfocar este tema: el acceso de todos a los bienes culturales, al saneamiento ambiental, al agua potable, la salud pública. Hemos construido minipenales, trasladamos los presos de las comisarías. Hay comisarías nuevas, vehículos, mejor equipamiento, 60 comisarías en reparación. Apostamos a la policía de proximidad. Acá la policía se formaba en cuatro meses y ahora en tres años”.

Gobernador y jefe. Barletta consideró que hay medidas urgentes y a mediano plazo. “Me voy a constituir en el jefe de Seguridad”, prometió.

Entre el temario se dejaron ver los perfiles de cada uno y un racimo de propuestas. Ahí Rossi se plantó: “Quiero gobernar Santa Fe como Cristina gobierna la Nación: transformando la realidad”. Y prometió intentar crear una fábrica en cada localidad.

Bielsa habló de un “magnífico panorama” para Santa Fe y pidió introducir valor agregado a lo que se está haciendo. Perotti hizo notar que él es el único precandidato que no proviene de las grandes ciudades: “Creo en una mirada integradora del interior”.

Sin demasiadas variaciones ni contrapuntos, el cierre del debate encontró a unos y a otros mirando el reloj. Es que la campaña continúa minuto a minuto y era hora de volver a las rutas santafesinas.

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