El intendente massista afirma que hay que generar la cultura del pago • Y además sostiene que hay que profesionalizar la tarea de recaudación • Habla de una regla de oro entre porcentaje de empleados municipales y contribuyentes.
San Isidro es uno de los municipios que tiene los indicadores más altos de recaudación de la provincia Buenos Aires. Algunos podrán decir que tal vez tenga que ver con el poder adquisitivo de sus habitantes, pero para el intendente Gustavo Posse, se trata de llevar adelante una política de trabajo en materia fiscal.
“No todos los municipios son iguales. Este municipio tiene una tradición: nunca tuvo una moratoria. Porque la moratoria perjudica al que paga. Tenemos planes, financiación, somos funcionales a algunas familias donde alguien ha perdido el trabajo, y a los jubilados que no tienen ingresos a los cuales no les cobramos. La sensibilidad hace que nos hagamos funcionales, pero no tenemos moratoria. Hay un equipo joven que trabaja para cobrar las tasas, que se concentra en esa labor, acá más del 86 por ciento de los vecinos paga la tasa. Es un nivel muy alto, y tratamos de no cobrarle mucho para que todos paguen. Los que están al día tienen descuentos, y hemos llegado a hacer sorteos de dinero como incentivo para quienes pagaban antes del día 20. Pero hoy ya no resulta necesario porque hemos logrado un porcentual de cobrabilidad muy alto, el más alto de lo que se conoce en materia del estado. Tiene que ser una combinación de un sistema tributario y sensibilidad social. Y cobrarles a todos. No hay que perder la cultura de pagar”, explica en forma pausada el intendente Posse.
Pero además sostiene que existe una relación directa entre la cobrabilidad y los servicios. “A mi me parece que la cobrabilidad es como votar, la gente paga con gusto cuando hay un buen servicio municipal”, opinó.
Posse tampoco descarta aparte del servicio y la cultura, el facilitarle el acceso al pago al contribuyente. “Así como en la salud hay médicos especialistas en esta materia fiscal también hay que tener gente especializada para poder solucionarle el problema al contribuyente”.
Viabilidad
Gustavo Posse entiende que los municipios son viables cuando el 70% de los ingresos presupuestados son genuinos y el 30% de coparticipación. “Los Municipios inviables son los que están al revés. Y después están los mal administrados que dependen de asistencia nacional y provincial y que los cargamos al hombro todos los vecinos de la provincia de Buenos Aires”, sostuvo.
Sabido es la tradición de Posse en el radicalismo. Su padre –Melchor- armó un partido vecinal en los 90, el cual le permitió mantenerse en el distrito cuando el electorado castigó masivamente luego de la hiperinflación. Ya Gustavo como intendente fue uno de los primeros radicales K, pero terminó alejándose al poco tiempo. Ya en las elecciones del 2011 no formaba parte del gobierno nacional. Y recientemente recaló en el Frente Renovador como uno de los intendentes exitosos de la zona norte.
“La regla de oro es que la población municipal tiene que ser menos del 1 % de la población total y en general todos los municipios del Gran Buenos Aires están recontrapasados de ese porcentaje, y eso que no tienen a cargo hospitales o escuelas… Nosotros tenemos el sistema de salud, buena parte del sistema educativo, el patrullaje a nuestro cargo, y ustedes ven, un municipio chico de población municipal, y grande en oferta de servicios”, dice elogiando las decisiones políticas de esa comuna.
Y recuerda: “San Isidro al inicio de la Democracia era un distrito con 32 mil personas en situación de Villa, mientras en el resto del conurbano crecieron a un 130 % en San Isidro bajaron en un 39 por ciento, quiere decir que tenemos que hacer mucho más pero hicimos mucho a contramano de lo que pasó en el resto del Gran Buenos Aires”.

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