El intendente de San Isidro y precandidato a gobernador por la provincia por el Frente Renovador analiza el escenario político y el posible salto del ex legislador kirchnerista.
El intendente de San Isidro y precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Posse, aseguró no estar molesto con el posible salto de Martín Insaurralde al Frente Renovador pero aseguró que le fija "un límite".
"Acá puede haber una trampa. Supongamos que termina siendo candidato del gobierno nacional y uno después tiene que marcar las diferencias. Entonces alguien pude decir que antes me gustaba porque iba a estar con nosotros y ahora no. Acá la situación no es clara", aseguró Posse durante una entrevista con LA CAPITAL luego de brindar una charla en el Colegio de Abogados de la ciudad sobre "Seguridad y Municipios".
-¿Se lo puede como definir candidato a gobernador del Frente Renovador?
- Sí, hace meses que recorro como candidato. Lo que ocurre es que ni para los candidatos a presidente ni para los candidatos a gobernador de provincias grandes hubo año para proclamaciones ni nada por el estilo. Fue un año de mundial, después lo de los bonos, recesión e inflación. La verdad es que me dediqué 100% a la gestión y trabajé mucho en la construcción del frente en cada uno de los pueblos a los que pude acceder de los 135 municipios. Entonces hoy me veo como candidato y nunca dije que sería ni dudé.
- Como candidato a gobernador no dudó, pero ¿dentro del Frente Renovador?
- Es mi lugar de pertenencia y fundé eso junto al resto de los intendentes. Distinto es el tema de que los que formamos ese lugar estamos absolutamente abiertos, pero dentro de los principios en los cuales formamos esto. Nuestro sello es la gestión. No está en duda nunca.
- Le pregunto por la pertenencia al Frente Renovador por la polémica que despertó el posible pase de Martín Insaurralde. ¿Su arribo puede provocar deserciones dentro del espacio?
- No es ese mi caso. Yo no estoy molesto con Insaurralde pero le fijo un límite. Acá puede haber una trampa. Supongamos que Insaurralde termina siendo candidato del gobierno nacional y uno después tiene que marcar las diferencias. Entonces alguien pude decir que antes me gustaba porque iba a estar con nosotros y ahora no. Acá la situación no es clara. Es decir, yo no puedo hablar de la aceptación ni de nada porque no hay nadie que dice quién entra ni quién sale. Se está abierto. Pero la verdad es que las referencias que tengo de Insaurralde... Sus últimas actuaciones fueron todas con el gobierno. Yo quiero caminar el interior de la provincia de Buenos Aires y que Massa camine el interior del país sin la mochila de que él lleva consigo quienes votan la ley de abastecimiento. Si le abren los silos "manu militari" a la gente para convertirlo en divisas no tengo por qué cargar con eso porque estoy absolutamente en contra. En su momento se habló de que con las privatizaciones se estaban vendiendo las joyas de la abuela, pero con la ley de hidrocarburos se vende la leche de nuestros nietos. Y la votaron alegremente. Esas son las razones por las cuales tengo firmeza en expresar qué somos nosotros y qué no somos. Es preferible tener una actitud de firmeza de entrada y no ponerte colorado el resto del trayecto de la campaña.
- ¿Cómo está la provincia de Buenos Aires?
- Es una provincia que merece cariño y es una provincia que merece dedicación, concentración, cuidar todo lo que hasta ahora se ha logrado y tener un método de análisis y ejecución de la tarea de gobierno que la ponga en una situación donde pueda pelear el dinero que le corresponde en el concierto del recurso nacional. La provincia tiene que recuperar el dinero que falta. La ley dice de manera clara que el 48% del ingreso nacional debe distribuirse en las provincias pero se distribuye nada más que el 26%. Obviamente una de las más afectadas es Buenos Aires. Eso haría que deje de estar de rodillas cualquier gobernador y que eso lo sufran los bonaerenses. Ese dinero hay que recuperarlo para hacer una buena administración. El método debe ser poner a la provincia en condiciones de una reforma del Estado profunda de modo tal que todo el dinero se pueda gastar en una gran oferta en materia de educación, de salud, de lo social y de la seguridad.
-¿Cuál sería su plan para la inseguridad?
- En el caso de la seguridad, tiene que haber un plan muy fuerte que es volver a instalar a la Argentina y a la provincia. Si nosotros tenemos la representación en Buenos Aires va a haber Policía Municipal Autónoma. Entonces, ese concierto de las tres jurisdicciones, Nación, Provincia y Municipio, se dedica a un plan para cuidar de la gente y cuanto más alta es la jurisdicción dedicarse a los delitos de complejidad. La gente reclama en todos los lugares seguridad y ese reclamo se desplaza más cuando las ciudades o los pueblos son más chicos. Pero la verdad es que la gente es respetuosa y lo pide bien, pero es insistente respecto de la necesidad de ser cuidado. Yo digo que los municipios que componemos nuestro frente podemos decir que lo que se pudo llevar a cabo se puede llevar adelante perfectamente en la escala de la provincia. No hay mejor banco de pruebas para quien quiere ser gobernador que haber estado en un municipio grande, complejos y difíciles como el nuestro.
- En la escala nacional, ¿el Frente Renovador se está amesetando?
- El famoso amesetamiento de Massa, él lo hace desde un lugar alto. Lleva muchísima cantidad de tiempo, más de un año, desde una consideración alta. La apuesta era cuánto iba a bajar Massa y después no bajó. En realidad hay un cambio del escenario. Antes se lo medía nada más a Daniel Scioli y por el otro lado a otros candidatos del kirchnerismo. Y hoy Scioli además de su propia encuesta se para desde un escalón que es el escalón del kirchnerismo como sector social. Entonces si contamos un escenario donde están Cristina, Scioli, el Frente por la Victoria, el PJ que lo sigue y los movimientos sociales lo que podemos decir es que estamos delante de una realidad donde la primera minoría dura tiene candidato y al final de las PASO termina siendo Daniel Scioli. La encuesta de Massa es igual: estaba muy alto antes y sigue estando alto.
El Frente Renovador lo que nunca debe perder es su ADN y su ADN no es pejotista ni ucerrista, es el criterio de la diversidad. Somos intendentes que lo formamos en la provincia de Buenos Aires y que pertenecemos a distintos lugares del campo popular.



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