Los comunistas riojanos hemos definido que el problema de la unidad es vital en la lucha por la liberación nacional y social de nuestro pueblo, frente a las primarias abiertas del 14 de agosto y elecciones generales de octubre. Seguiremos haciendo todos los esfuerzos para la construcción de una verdadera alternativa política desde el Partido Comunista, en el Nuevo Encuentro, contraria al capitalismo y sus expresiones neoliberales.
La situación provincial requiere de miradas que apunten a romper el juego de las derechas animadas y organizadas por lo más reaccionario del peronismo, ayudando desde posiciones de izquierda a acrecentar la fuerza y la presencia de un progresismo peronista que crece y deberá afianzarse a través de figuras como la de la compañera Teresita Luna, quien encabeza las listas del Frente para la Victoria.
Nuestros aliados naturales deberán romper el cerco y la trampa impuesta por el bederismo, con la secreta esperanza de instalar a figuras repudiadas por su historia de traiciones a los intereses de la clase trabajadora y del pueblo, como la de Carlos Menem, quien entrego el Estado a Amalia Fortabat, Alsogaray, propició relaciones carnales con E.E.U.U., está procesado por encubrimiento en el atentado a la AMIA, vendió armas ilegalmente a Croacia y Ecuador, auto- atentado Río Tercero, privatizó el sistema jubilatorio, etc, y todo el espectro del peronismo de derecha.
No marcar estas diferencias, es no reconocer los cambios que, en sentido positivo, vienen produciendo una transformación progresiva que nos sentimos obligados a ayudar a profundizar.
El Partido Comunista en el Nuevo Encuentro, llama a discutir en cada lugar de trabajo, las posibilidades que se abren para nuestro país, y para nuestro niños y jóvenes, hombres y mujeres, trabajadores del campo y la ciudad, activos y pasivos, ocupados y desocupados, si cerramos el camino a la derecha menemista y, en general, al llamado Grupo A (radicales, coalición cívica, duhaldismo y la falsa izquierda) con su ciega oposición instrumentada desde un clasismo abstracto.
En el marco del capitalismo dependiente, no debemos subestimar la experiencia de los sectores señalados, que se ven obligados a radicalizarse, por lo que pretendemos constituirnos en un respaldo externo, con políticas de brazos tendidos confraternizando con su base social y los sectores revolucionarios de ese mismo peronismo.
A partir del 2003, el modelo productivo con inclusión social, tuvo visos de materialización con la recuperación del Estado como herramienta de desarrollo e inclusión social y su consecuente accionar para evitar el fuerte reclamo de la derecha para “enfriar” la economía.
Mantendremos desde el Partido Comunista, en el Nuevo Encuentro, nuestra autonomía, pero no seremos prescidentes, más aún si se avizoran momentos de mayor tensión por las indefiniciones que criticamos de este gobierno, y en momentos en que la crisis mundial se profundiza y comienza a extenderse sobre la periferia, donde en un mediano plazo pudiera llegar a Latinoamérica.
Continuaremos exigiendo mayor participación del estado en la toma de decisiones, en tránsito a un proyecto de Liberación Nacional y Social, que lleve a la Argentina al Socialismo.


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