La Justicia le reconoció la posesión de La Cautiva a los Suárez. El juicio comprobó que la familia ocupó esas tierras con “ánimo de dueño”. El caso impacta en otras disputas.
La Justicia pampeana le reconoció a la familia Suárez la posesión del establecimiento “La Cautiva”, ubicado en la zona de Limay Mahuida. De esta manera, con el fallo del Superior Tribunal de Justicia, se define en favor de sus reales ocupantes, la propiedad de unas 10 mil hectáreas en la zona de Limay Mahuida, acechada por los rigores del desierto pampeano y la avidez de algunos especuladores.
Las Suárez ocupan desde principios del siglo pasado esas tierras. Pero, desde los años ‘90, esas tierras son apetecidas -a partir de la precariedad dominial y catastral- por diferentes interesados. Se han iniciado procesos de desalojos y compras, algunos de los cuales fueron exitosos y determinaron el desplazamiento de los ocupantes centenarios de esas tierras.
Ahora, diferentes fallos establecieron que los Suárez tienen la posesión de las parcelas 1, 2, 3 y 4 del lote 2 (fracción D, sección XIX ) del departamento Limay Mahuida.
El caso de las parcelas 1, 2 y 4 (6.250 hectáreas) fue considerado en un fallo de primera instancia del 9 de abril de 2012, mientras que el de la parcela 4 (3.700 hectáreas) fue alcanzado por un fallo de dos días después. En ambos, intervino el juez Enrique Fazzini, juez civil subrogante de General Acha.
Fazzini sostuvo que Raúl Suárez -hijo de Salustiano- fue “cesonario de los derechos posesorios de las parcelas (3 en un fallo y 1,2 y 4 en el otro, dicen los considerandos) que el cedente fue su padre, don Salustiano Suárez, quien a su vez era continuador de la posesión ejercidas por los abuelos paternos de su mandante”.
Además, en la presentación -confirmada por la justicia- no se “conforman dos posesiones diferentes, sino que se unen en una misma posesión” de Raúl Suárez, “ya que los abuelos Suárez, el propio Salustiano y sus hijos Pascuala, Albina y Raúl, explotaban con ganado vacuno, caprino y yeguarizos los lotes 3 (donde se encuentran los bañados del río y la casa de Salustiano), el lote 2 Lindero al oeste del lote 3), el lote 8 (lindero al sur con el lote 3), y parte del lote 4 (al este del lote 3)”. Remarca, además, que Salustiano “tiene y tuvo ánimo de dueño de los lotes mencionados y los dispuso materialmente”, conforme el Codigo Civil.
Explica que “la ocupación de los abuelos de Raúl y de don Salustiano Suárez ha sido pacífica e ininterrumpida y con ánimo de dueño, por un lapso muy superior al previsto en el artículo 4015 del CC., habiendo explotado cómo únicos poseedores todos los lotes mencionados, continuando actualmente Raúl la posesión de la parcela” motivo del juicio.
Además, en el juicio se conoció que las parcelas 1, 2 y el centro-norte de la parcela 4 -según un informe de la Universidad Nacional de La Pampa del año 1980- eran tierras dedicadas a la explotación ganadera mixta ovinos, caprinos y bovinos y el sector sur de la parcela 4 era para la cría mixta muy extensiva.
Esto contrastó con quien decían poseer los títulos de propiedad, quienes nunca ejercieron actividad productiva alguna. Los fallos de Fazzini fueron confirmados en un solo fallo de la Cámara de Apelaciones Civil, el 24 de septiembre de 2013. Este año el Superior Tribunal de Justicia ratificó ese fallo.
Varias consecuencias
El fallo del STJ tiene consecuencias en varias disputas sobre la propiedad de la tierra de los Suárez. En principio, por las parcelas involucradas, las 1, 2 , 3 y 4 del lote 2.
Pero también las restantes porciones de tierra mencionadas. Uno de ellos el lote 8. Por ese lote fue la disputa entre Raúl Ernesto Suárez y el empresario santarroseño Luis Bertone que sufrió el impacto de dos disparos cuando intentó ocupar el lote 8.
El incidente ocurrió en medio del Lote 8, pegado a “La Cautiva”, lugar que ocupa de manera pacífica la familia Suárez desde hace años.
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