Posadas. La ciudad es un caos. Los dueños de hoteles, comercios, discotecas y locales gastronómicos, en pleno feriado turístico, tuvieron que salir desesperadamente a comprar agua a los camiones tanques e inclusive a botellas de agua mineral para poder paliar la situación de desesperación que provocó la explosión de una toma que dejó a Posadas al borde del abismo.
“Por trabajos técnicos en la Toma de Agua de Posadas se solicita cuidar el agua potable. Samsa informa que en horas de la tarde de hoy (por el sábado) se detectó un desperfecto técnico de origen eléctrico en la Estación de Agua Cruda de Posadas. Por tal motivo el bombeo hacia la Planta Potabilizadora se encuentra interrumpido momentáneamente”, sostiene el mensaje de texto que un directivo del consorcio español envió a los medios de prensa que sucumben ante la publicidad de la empresa concesionaria del agua y las cloacas en Posadas. Desde el Gobierno de la Renovación la única voz que se escuchó fue de jolgorio, ya que la mayoría de sus funcionarios, como el gobernador Maurice Closs y su socio Carlos Rovira se encuentran disfrutando del fin de semana largo en distintos puntos vacacionales del mundo. Closs en su lujoso hotel de Puerto Iguazú y Carlos Rovira de una costosa finca de fin de semana que construyó en Uruguay.
Mientras tanto, Samsa sacó un comunicado sumamente escueto y casi insolente donde le pido a los posadeños que cuiden el agua que tienen en sus tanques. “Se solicita a los usuarios de la zona comprendida al norte de Avenida Quaranta hacer un uso racional del agua potable almacenada en sus tanque domiciliarios y tomar las previsiones del caso hasta tanto culminen los trabajos para restituir el fluido eléctrico en dicha Estación”, dice el comunicado de Samsa enviado por un gerente a través de un BlackBerry, quizás desde la lejanía y el confort de un hotel de la costa paranaense.
Desde que estalló la turbina de extracción de agua en la zona de la Costanera, tramo cuarto, donde Maurice, Rovira y la presidenta Cristina K inauguraron la Cota 83 de Yacyretá, la ciudad de Posadas se quedó sin agua en el microcentro y la zona Norte, donde se concentra más de la mitad de la población y el ejido turístico de la ciudad, promocionada como la “meca del turismo del Nordeste Argentino” por el intendente Orlando Franco y el propio gobierno de Closs.
“No obstante, las demás Plantas de producción de agua potable (Miguel Lanús, Garupá y San Isidro) se encuentran funcionando con normalidad”, aclaró en su teléfono móvil el gerente de Samsa que maneja a placer a los medios adictos al gobierno y tratan de tapar o apaciguar la situación sanitaria extrema que vive la principal ciudad de Misiones.
A este medio llegaron denuncias de empresarios, comerciantes y familias enteras que no cuentan con agua potable desde hace ya más de doce horas para satisfacer sus necesidades básicas de higiene y sanidad.
Un empresario gastronómico reconoció antes M4, a modo de ejemplo, que tuvo que comprar litros y litros de agua mineral para lavar sus sanitarios y sus vajillas para poder enfrentar la atención al público, ya que no había forma de cubrir la necesidad de agua potable que no sea por otra vía que la de botellas envasadas. “Personal técnico de la empresa se encuentra ejecutando las tareas necesarias para solucionar los inconvenientes de este hecho fortuito y normalizar el servicio de agua potable. Por consultas Samsa ofrece a sus usuarios su línea de comunicación gratuita 0800-888-9980 y vía web en www.samsa.com.ar Sin otro particular, aprovechamos la ocasión para saludarlo atentamente Agradecemos su difusión. Enviado desde mi BlackBerry de Personal", reza la excusa de la empresa española que maneja a placer el suministro de agua potable y la red de cloacas de Posadas y Garupá.



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