Dos días después de que el Tribunal Constitucional de Portugal rechazara algunos de los ajustes comprometidos por el gobierno luso con la Troika (compuesta por la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo), el primer ministro Pedro Passos Coelho anunció nuevos recortes de gastos sociales para compensar las medidas de austeridad prohibidas.
Dos días después de que el Tribunal Constitucional de Portugal rechazara algunos de los ajustes comprometidos por el gobierno luso con la Troika (compuesta por la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo), el primer ministro Pedro Passos Coelho anunció nuevos recortes de gastos sociales para compensar las medidas de austeridad prohibidas. Sin dar mayores precisiones Passos Coelho anticipó que hará recortes en los presupuestos de Salud, Educación, Seguridad Social y empresas públicas. El titular del Ejecutivo aseguró que hará "todo lo posible" para evitar un nuevo rescate de la Unión Europea.
"Habrá quienes vuelvan a la demagogia y acusen al gobierno de desmontar el Estado social", señaló el primer ministro luso, pero el país "no dispone de financiación (...) y no es capaz de afrontar parte de sus gastos". Así explicó su determinación Passos Coelho durante la cadena nacional realizada en el día de ayer luego de recibir el respaldo del presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva. Como muestra de poder el premier recordó que el oficialismo cuenta con mayoría absoluta parlamentaria y "seguirá empeñado en cumplir todos los compromisos del país, sanear sus finanzas y superar la crisis económica".
Passos Coelho también responsabilizó al Constitucional de poner en riesgo la recuperación financiera del país y las negociaciones para alargar los plazos de devolución del rescate que pidió en 2011. Incluso destacó que por su fallo del viernes Portugal no recibirá unos 2000 millones de euros correspondientes al séptimo tramo de su rescate. Habrá que "hablar" nuevamente con la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), explicó.
Al igual que suele mencionar el presidente de gobierno de su vecino ibérico, el conservador Mariano Rajoy, el premier portugués recordó que él llegó al poder en plena "emergencia financiera" y que aún queda "un camino largo y difícil" por delante para recuperar la credibilidad y confianza. Antes de concluir, Passos Coelho descartó subir los impuestos nuevamente tras el aumento de la presión fiscal sobre los salarios, en una media del 30%, puesta en vigor este año precisamente para compensar otro fallo del Constitucional, que el año pasado anuló varios recortes. «

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