Portugal anunció nuevos recortes en todos los servicios públicos por un total de 1045 millones de dólares y un ajuste complementario de 652 millones para cumplir con las exigencias que le formuló la troika integrada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE).
El gobierno explicó en términos generales las primeras medidas acordadas con la troika, cuyos representantes se encuentran en Lisboa desde principios de la semana. Pero el monto de los recortes y ahorros por áreas deberá concretarse tras una reunión con la oposición –que rechaza los ajustes–, las cámaras empresarias y los sindicatos. "Habrá fuertes presiones sobre los servicios públicos porque todos van a tener menos recursos de lo que estaba previsto en los presupuestos de 2013", admitió el ministro de la Presidencia, Luis Marques Guedes.
"Los ajustes afectarán a los gastos de personal, de bienes y servicios y de gastos corrientes en todos los ministerios, sin excepción", agregó Marques Guedes. Estas medidas, además, “no evitarán presentar una reforma estructural del Estado" para ahorrar 5200 millones de dólares anuales de forma permanente. Además de los 1045 millones en recortes directos del gasto, el Ejecutivo espera compensar 1700 millones, suma que el Tribunal Constitucional le impidió recortar, con "ahorros derivados de la reprogramación" de fondos europeos y proyectos de inversión de sociedades de capital público y privado.
La reforma, exigida por la troika debe ser completada para 2015, pero ya fue rechazada por la oposición con el argumento de que supondría el fin del Estado del bienestar. Aunque el primer ministro conservador Pedro Passos Coelho tiene mayoría en el Parlamento, el Partido Socialista, segunda fuerza del país, no apoya la reforma constitucional que exigen las medidas.
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