El gobierno confirmó que el parque seguirá abierto, aunque es necesario redefinir su funcionamiento; buscan mejorar el hábitat de los animales y asegurar inversiones; se reactivará el trabajo junto a expertos y sectores interesados
Dos certezas dominan el futuro del zoo porteño: el predio de Palermo permanecerá abierto al público y habrá cambios en su funcionamiento. Sobre ellas se sustenta la reactivación del trabajo de una comisión formada en 2014 con el objetivo de encontrar soluciones a las viejas demandas presentes en el espacio de 18 hectáreas.
"La posibilidad de que cierre el zoológico hoy no existe como una opción. Pero se debe hacer un aggiornamento del espacio, con innovación, nueva tecnología y hábitats más amigables para los animales", confirmó a LA NACION el ministro de Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad, Andy Freire. Así, puso fin a las versiones surgidas en sentido contrario durante la semana.
Al asumir en diciembre pasado, el funcionario tomó como prioridad mejorar las condiciones del zoológico, que depende del nuevo ministerio. "No estoy conforme con la concesión. Hay inversiones que están pendientes. La gente está pidiendo una solución que aún no le hemos dado", explicó Freire, que tendrá como mayor desafío despejar el camino hacia una reconversión que integre a los 2500 animales, los 200 trabajadores y los 52 edificios protegidos por su valor patrimonial.
En ese camino surgen certezas y dudas que demandan respuestas. Y se despliega una batería de opciones que podrían ser el principio de una solución definitiva.
CertezasNo cerrará, pero tendrá cambios
A pesar de que la cantidad de visitantes cayó de 3.000.000 a 1.000.000 en los últimos años y del funcionamiento de una concesión deficiente, el gobierno porteño no considera como opción cerrar las puertas del zoológico. Además, admite que el lugar necesita cambios en el corto plazo. "El tema es muy complejo y nuestra prioridad siempre serán los animales. La pregunta es: ¿las 18 hectáreas están brindando el mejor servicio a la ciudadanía?", cuestionó Freire.
La Ciudad no planea estatizarlo
La empresa Zoológico de Buenos Aires SA tiene la concesión del predio hasta fines del año próximo, por lo que se abre un interrogante sobre su continuidad. Lo que está asegurado, según el ministro de Modernización, Innovación y Tecnología, es que la administración porteña no asumirá el manejo del parque. "No es una prioridad del Estado. Se debe hacer una articulación entre el sector público y privado, con una concesión transparente y seria", argumentó.
Descartan que pase a manos privadas
Hace varios meses comenzaron a surgir distintas hipótesis sobre el destino de las 18 hectáreas que componen el zoológico de Buenos Aires, en una de las zonas más requeridas por el mercado inmobiliario. Aunque nunca tuvo indicadores ciertos, surgió la versión de que el predio pasaría al sector privado para desarrollar proyectos urbanísticos. Esa posibilidad fue desmentida tajantemente por el funcionario a cargo del funcionamiento del espacio. "No existe la posibilidad de que pase al mercado inmobiliario porque es un lugar de espacio verde para los ciudadanos", aseguró Andy Freire.
Habrá un equipo de trabajo exclusivo
En el transcurso de las próximas dos semanas, un equipo del flamante Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología comenzará a trabajar, en forma exclusiva, en la delineación de ideas para aplicar en el funcionamiento del zoo. El gobierno porteño entiende que la situación no requiere una solución urgente, pero sabe que en un corto plazo deberá tener opciones ligadas a la modernización e innovación del espacio verde.
Se reactiva el debate en una comisión
Otra de las acciones inmediatas adoptadas por el nuevo ministro fue reactivar el funcionamiento de la Comisión para la Transformación del Zoológico de Buenos Aires, formada en 2014 y que se encontraba paralizada. Está integrada por miembros de la Agencia de Protección Ambiental de la ciudad, de la Fundación Banco de Bosques, de la Fundación Naturaleza Para el Futuro y del Instituto Jane Goodall. De la comisión deberían salir ideas consensuadas para aplicar.
IncertidumbresEl destino de los 2500 animales
Cualquiera de las opciones elegidas en los próximos meses para provocar la modernización en el zoológico de Buenos Aires deberá tener en cuenta su principal tesoro: sus animales, muchos de ellos nacidos en cautiverio. El ministro Freire se plantea como posibilidad la relocalización de los 2500 ejemplares de diferentes especies, que podrían tener como destinos reservas o parques con mejores condiciones de habitabilidad para todos ellos. "La prioridad número uno siempre serán los animales. Siento una gran responsabilidad para asegurarnos de que no sufran más", admitió. No obstante, algunos podrían no resistir un traslado, como se especula con la orangutana Sandra, declarada persona no humana por la Justicia y que todavía espera una definición.
La conversión en un parque ambiental
Una de las alternativas que analizará la Comisión para la Transformación del Zoológico de Buenos Aires y el equipo del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología es la posible creación de un Parque de Concientización Ambiental de la ciudad, un proyecto que en 2014 presentó el legislador Hernán Rossi (hoy en Suma+). El nuevo parque debería "crear espacios de concientización de la protección estructural y exposición tecnológica, robótica y científica de especies silvestres autóctonas, exóticas extintas o existentes para informar y enseñar las condiciones de hábitat natural de cada una de ellas", según el escrito que ingresó a la Legislatura porteña. Allí también funcionaría el Centro de Conservación de Especies de Flora y Fauna para alojar, curar, rehabilitar y liberar especies silvestres a su medio natural o parque de conservación.
Una Cruz Roja para víctimas del tráfico
Un grupo de diputados de la ciudad presentó otro proyecto en abril del año pasado, impulsado por la agrupación SinZoo, para convertir el zoológico en un jardín ecológico. Funcionaría como una especie de Cruz Roja que asistiría a animales que hayan sido víctimas del tráfico ilegal, un concepto que comienza a debatirse en todo el mundo. Se pone en discusión que los zoológicos sigan funcionando poniendo mayor énfasis en roles educativos, recreativos, de conservación e investigación y en el desarrollo de mejores hábitats para las especies.
La integración de los edificios históricos
En 1997, el zoológico porteño fue declarado Patrimonio de la Ciudad y Monumento Histórico Nacional por medio de un decreto presidencial. Su valor arquitectónico se ve reflejado en la obras de arte ubicadas en todo el predio de 18 hectáreas. También en sus 52 edificios, entre los que se destacan el templo de Vesta, el pabellón de la música, la condorera, la casa de las jirafas y las ruinas bizantinas. Habrá que definir cómo se integrarán las construcciones históricas a la modernización que se pretende. "Abrimos el diálogo para encontrar la mejor opción a un tema de una complejidad enorme", sintetizó Freire.
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