El panorama en la provincia de cara a las elecciones de 2015.
Finalizada la interna del MPN con un cómodo triunfo de la fórmula Gutiérrez-Figueroa resta por definir como se alinearán los partidos opositores para enfrentar con alguna posibilidad de éxito al poderoso partido provincial.
Una definición preliminar puede apuntar a definir la situación como incierta lo que, a priori, faltando solo cinco meses para la elección general, lleva implícito el riesgo del desgaste de figuras que hasta hace poco tiempo aparecían como rivales de cuidado para el MPN.
El caso más evidente es el del intendente de Cutral Có Ramón Rioseco que pendula entre una alianza con Horacio Quiroga (Nuevo Compromiso Neuquino) o con Javier Bertoldi (Frente para la Victoria). Este último aparece hasta ahora como el candidato kirchnerista pero no sería de extrañar que, en aras de una mejor perspectiva electoral, tuviera que resignar esa posición. Esta última posibilidad ha cobrado fuerza luego del reciente encuentro de Rioseco con el Secretario General de la Presidencia Oscar Parrilli en la Casa Rosada.
A nadie escapa que la fórmula kirchnerista se definirá en dicho lugar desde donde ya le han bajado el pulgar a quienes en algún momento manifestaron su intención de ser candidatos como la Diputada Nanci Parrilli o a quienes proponían a su hermano Oscar quien, por otra parte, no demostró interés en dejar el alto cargo que ostenta desde 2007.
El radicalismo neuquino, desde que Quiroga se escindiera del mismo, se ha convertido en un partido de muy escaso predicamento.
Lo que puede descontarse es que el intendente neuquino es un candidato seguro ya que cualquiera que desee intentar una alianza con él sabe que, en el mejor de los casos, no puede aspirar más que a la vicegobernación. El único con pergaminos para lograr esta posición es Rioseco. Los informados dicen que a esta altura de los acontecimientos Quiroga prefiere armar su propia lista sin allegados externos y que también Rioseco se aleja cada día más de esa posibilidad.
En los corrillos emepenistas se comenta que lo mejor que puede suceder es que Rioseco integre la fórmula del Frente para la Victoria, a fin de dividir con Quiroga los votos de la oposición.
El peronismo neuquino, como viene ocurriendo desde hace muchos años, carece de un liderazgo convocante. La intervención del centralismo kirchnerista en la elección de los candidatos a cargos electivos ha acentuado ese déficit. No se ha acallado aún el malestar de muchos peronistas locales por las designaciones a dedo de los candidatos a senadores y diputados nacionales.
En el ámbito de la relación de los candidatos con el gobierno nacional y las grandes fuerzas políticas ha ido quedando en el camino el “federalismo de coordinación”, reiterada consigna del gobernador Jorge Sapag a lo largo de sus dos períodos de gobierno. Ya no le quedan legisladores nacionales que estén dentro de su espacio político, salvo la diputada Alicia Comelli con reservas, como lo demostró su abstención al momento de votarse la ley de hidrocarburos.
El senador Guillermo Pereyra acaba de anunciar su incorporación al interbloque del Peronismo Federal que preside Adolfo Rodríguez Saá. Se trata de una decisión de escasa trascendencia porque seguirá siendo el presidente del bloque del MPN mal que le pese a la otra senadora emepenista Lucila Crexell que ya lo criticó. La de Pereyra es una decisión personal en la que nada tienen que ver las autoridades partidarias. A pesar de ello es muy improbable que esta conducta del senador sea sancionada por la convención del MPN.Mazza, Scioli, De la Sota, Macri y otros referentes nacionales tienen los ojos puestos en Neuquén. Los atrae por una lado el fenómeno Vaca Muerta y por otro el contacto con los candidatos opositores del MPN tratando de acarrear agua para su molino.
El debate político es en general pobre, agresivo y carente de bases ideológicas. Imperan el pragmatismo, la ausencia de políticas, planes y programas en areas muy sensibles como la salud, educación, seguridad y el combate contra la inequidad.
Es de esperar que cuando estén definidas las fórmulas de los principales oponentes del MPN se genere un ámbito de debates elevados sobre éstos y otros temas esenciales para el interés de la población. Para ello no se necesitan genios de la política sino personas sensatas con la capacidad suficiente para resolver los problemas del pueblo con creatividad e interacción con los diferentes sectores de la comunidad.








Comentá la nota