El jueves está convocada la sesión de la Cámara de Senadores para tratar la Policía Comunal, y el líder del Frente Renovador se encuentra en la disyuntiva de aprobar la ley o no. Analiza entre sus íntimos, en una reunión convocada para las 20, cuál será el costo de no dar quórum y que se caiga la sesión o aprobar la ley y castigar a Scioli con su implementación.
El jueves puede ser un día crucial en la alicaída ley de Policías Municipal. En el dividido bloque del Frente para la Victoria no todo es color de rosas. Por un lado los que quieren ayudar a Scioli dándole la ley tan solicitada, y por el otro los que quieren rechazarla porque saben que tal cual está redactada no sirve y su implementación es casi imposible. La ley, mas que una ayuda para el Gobernador puede ser un fracaso total. Así las cosas, Scioli tendría que vetar algunos artículos para tornarla aplicable.
Si veta la ley total o parcialmente, el costo político para el mandamás provincial sería muy alto. Pero aplicar la ley tal cual está no es factible, por cuanto los intendentes no van a adherir al convenio. Muchos por falta de dinero para afrontar el costo del servicio policial. Pero no es todo. También están los intendentes que sostienen que este proyecto no es de policías, ya que no existen policías sin armas. Claro está, ningún agente policial puede enfrentar a los delincuentes con un patrullero y un teléfono.
Si la ley es aprobada así como está, y el Gobernador no la veta, el Ministro de Seguridad Alejandro Granados habría amenazado con renunciar. Dicen en su entorno que no quiere ser el padre del fracaso en la implementación de la ley.
Sin perjuicio de todas las conjeturas internas, el Frente para la Victoria va a bajar a dar quórum. Nadie quiere quedar como los que ponen palos en la rueda al tema de la seguridad. La principal preocupación de la sociedad conforme marcan las encuestas.
En tanto, el radicalismo en su conjunto no está de acuerdo con la ley, pero no impedirían el quórum, y se sentarían en sus bancas a la espera que el Frente Renovador sea el malo del día y no permita que se trate la iniciativa.
Sergio Massa, el líder del Frente Renovador, se encuentra en la disyuntiva de si pagar el costo político de no dar el quórum a la sesión y hacer caer la ley nuevamente, o presentarse, votarla en General y rechazarla en contra en los artículos cuestionados, dejando claros sus motivos.
Hoy la existencia o no de la Policía Municipal está en manos del Frente Renovador. Si aprueban la ley saben que Scioli no la puede aplicar, que la tiene que vetar, pero vetándola el Gobernador se pelearía con el Frente para la Victoria. Pero en caso de no vetarla, tiene que convencer a su ministro de Seguridad Alejandro Granados de no renunciar.
A pesar de todo, y cumpliendo todos los senadores su rol institucional de votar la ley o rechazarla, Massa sabe que el Gobernador Scioli no la va a poder aplicar, y el mayor conflicto con los intendentes que la rechacen le va a explotar dentro de unos meses en plena campaña presidencial.
Resta esperar si Massa resigna sus banderas de la policía Municipal o lo entrega a Scioli a un conflicto interno y de gestión con su implementación.


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