Ocurrió el sábado a la noche, cuando personal de la Comisaría Decimosegunda intentaba detener a un joven que cobraba peaje a las personas que pasaban por la esquina de las calles Quiroga y Potosí.
Cuando era trasladado al patrullero, sorpresivamente extrajo una tumbera y disparó contra los efectivos, impactando en la pierna derecha de un Cabo que milagrosamente tenía su teléfono móvil y amortiguó la agresión.
Un efectivo policial, que participaba en la detención de un joven que cobraba peaje a las personas en el barrio Patono, fue atacado a tiros con una tumbera y afortunadamente su celular evitó que los perdigones causaran lesiones en una de sus piernas.
El hecho comenzó alrededor de las 21, cuando vecinos alertaron a través del servicio de emergencias 911 que varios sujetos amenazaban con armas a los transeúntes que circulaban por la esquina de las calles Quiroga y Potosí, obligándolos a entregar dinero para poder pasar por el lugar.
Por razones de jurisdicción, una patrulla de la Comisaría Decimosegunda se trasladó hasta el barrio y al llegar a la esquina mencionada, detectó a tres sujetos sospechosos que al notar la presencia policial se dieron a la fuga.
Dos de los delincuentes huyeron a pie en dirección a un asentamiento ilegal ubicado en la zona, por donde lograron escabullirse y escapar, suerte que no acompañó al tercer sujeto que había escapado a bordo de una bicicleta, al que la patrulla dio alcance a las pocas cuadras y lo detuvo.
Desde un principio el malviviente intentó resistirse a ser detenido y arrojó la bicicleta sobre uno de los efectivos y luego se trenzó en lucha con un suboficial, negándose rotundamente a ser demorado.
Cuando finalmente logran reducirlo y llevarlo hasta el móvil policial, imprevistamente el sujeto extrajo de entre sus ropas una tumbera (arma de fabricación casera) y efectuó un disparo hacia el personal policial, impactando el disparo en la pierna derecha de uno de los cabos.
Milagrosamente el funcionario que recibió el impacto de bala llevaba un celular en el bolsillo de su pantalón de combate, lo que frenó los perdigones y evitó que sea herido gravemente. Luego, del bolsillo del efectivo se extrajeron 25 perdigones de plomo.
El detenido, un menor de 17 años, de apellido Giménez, fue alojado en principio en la dependencia policial a disposición de la Juez de Menores, pero luego fue trasladado al Centro de Contención de Menores, imputado en la causa por "supuesto atentado y resistencia y lesiones con arma de fuego".
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