Enjoy, del Sheraton, apeló un fallo que la obliga a pagar $ 8,9 millones en apremio desde 2009. Pero si fracasa, la deuda puede ser causal de caducidad de los permisos oficiales para operar.
Desde 2009 la Provincia espera cobrar una tasa de fiscalización de casinos, los cuales ponen todas sus fichas a la estrategia judicial de Cela S.A., administradora del Enjoy, del hotel Sheraton que por resistirse al pago con apremio de casi $ 9 millones a ATM y pese a que la Justicia falló en su contra, espera el resultado de una apelación iniciada en junio.
Si fracasa, para el Ejecutivo las deudas pasarán a ser causal de caducidad de contratos de concesión.
La causa “ATM c/Cela S.A. p/Apremio” nació en 2010 a raíz del no pago de una tasa por las actuaciones de fiscalización del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de 2009, equivalente a $ 0,03 por cada peso ganado.
Desde junio está en manos de la 4ta Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Minas. Ahora, Administración Tributaria Mendoza tiene la pelota y debe jugarla. Del resultado depende el futuro de varias licencias, además del Enjoy.
“De la fundamentación del recurso formulado por la demandada apelante (Cela), córrase traslado a la actora (ATM) por 5 días”, dice la resolución con fecha 1 de julio.
Luego de haber intentado la exención, la firma busca la prescripción de la obligación. De acuerdo a los expertos, si se tiene en cuenta que cualquier reclamo con apremio comienza al año de su vencimiento original y deben transcurrir al menos 5, está al límite. Pero el Código Fiscal puede contemplar hasta 10 años.
La estrategia comenzó con una demanda por inconstitucionalidad luego de que se exceptuara al Regency, del Park Hyatt, una concesión provincial, que la Justicia en primera instancia rechazó.
Para el jefe de ATM, Alejandro Donati, que caiga la causa no es una posibilidad. El mandato de Donati al área jurídica es claro: “Tomar todas las acciones para defender ante la Justicia los créditos en apremio”.
Causa testigo
El litigio judicial que puede sentar precedente en el tema comenzó en 2014. Desde entonces los administradores del Enjoy juegan fuerte y no quieren retirarse, a pesar de que, apelación mediante, fue la Suprema Corte provincial la que avaló el cobro de la tasa.
Para eludir el pago de un importe anual calculado en $ 8.890.887 originalmente, Cela redobló la apuesta con un pedido para ser exceptuada del pago ante el Primer Tribunal Tributario (secretaría 3). Un fallo del 23 de mayo en primera instancia, firmado por la jueza María Gabriela Ábalos, también le dijo no.
Si bien Los Andes intentó sin éxito contactar al apoderado legal de Cela, Gabriel Kemelmajer, ante la 4ta Cámara en lo Civil, la estrategia tiene dos patas: insistir en la exención, y que la obligación, por el tiempo transcurrido, ya prescribió.
Ahora, ATM tiene 5 días desde que se notifique de la apelación de Cela para hacer su descargo. “La parte actora (ATM) deberá insistir en su postura si pretende que la causa no se caiga”, explicó Andrea Llanos, secretaria de la Cámara interviniente.
Enjoy apuesta a que el tiempo pase rápido. Es que la notificación de ATM exige una solicitud que, obviamente, los abogados de la firma no harán.
Pero no es la única jugada de los operadores de salas de juego en Mendoza para gambetear la tasa de fiscalización. El casino del Tower, en San Rafael, fue alcanzado en simultáneo con Enjoy.
Más recientemente, Fuentemayor (Tunuyán), replicó la demanda por inconstitucionalidad.
Las excepciones son KLP Emprendimientos (casino Cóndor, del Intercontinental), en concurso de acreedores. Y en particular Regency (Park Hyatt), para el que se considera que la tasa de fiscalización está incluida en el 3,78% del canon de concesión que paga desde 2001.
Caducidad de concesiones
“Es secreto fiscal”, se limitaron a señalar en ATM acerca de lo que le corresponde pagar a cada operador, en función de la relación $ 0,03/$ 1 de la tasa cuya aplicación desde hace un tiempo se discontinuó.
Para Andrés Lombardi, gerente general del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, “todos los casinos se han encolumnado detrás del mismo criterio de Cela. Al no estar firme la sentencia, ATM tampoco puede tomarlo como deuda y/o incumplimiento, un impedimento para operar”.
Sin embargo, Lombardi advirtió que, de resultar nuevamente favorable el fallo de la Cámara en el caso de Cela, “automáticamente los casinos estarían en deuda y eso ya puede considerase causal de caducidad de las concesiones”.
Lo dicho: con el foco puesto en la prescripción, la nueva batalla legal pasará por cuál es el plazo que primará para los jueces. Es decir, si 5+1, como propone Cela, o hasta 10 años, según el concepto de “tasa retributiva de servicios”, que pondera el artículo 49 del Código Fiscal.
Polémica por el cierre de una boca de ATM en Guaymallén
ATM se quedará con 9 bocas en el Gran Mendoza desde agosto. Será cuando baje persianas su oficina en Guaymallén, lo que ha generado reacción de los contribuyentes.
A pesar de que por allí pasan unos 600 contribuyentes al mes, el local cedido por un híper de Villanueva desde 2014 y compartido con la comuna tiene fecha de cierre: 29 de julio.
“Resulta muy útil para pagar impuestos sin tener que ir al centro. Ahora el más cercano será Corralitos”, dijo Ariel, vecino del barrio Unimev al firmar el libro de quejas.
Pese a no generar gastos fijos y su recaudación diaria supera más de $ 190.000, desde ATM aseguraron que “es el único caso, porque no se justifica en volumen. Los contribuyentes podrán a ir a otras, incluso de la Bolsa. El resto, Las Heras, Lavalle, Santa Rosa, San Martín, Godoy Cruz, Maipú, Corralitos y Rodeo de la Cruz, siguen funcionando”.
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