El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no ocultó su disgusto por la suspensión de la interna del Peronismo Federal y otros errores de la oposición, alegando que "no podemos pretender que la gente se anime a apostar por el cambio si no se hacen muestras amplias de gobernabilidad"
Sobre la situación en el Peronismo Federal, Macri se mostró sorprendido: “Venía bien la cosa y, de pronto, se pudrió todo. Se había iniciado bien, había sido un buen ejercicio democrático”.
El mandatario agregó además que “yo creo que cuando mostramos incapacidad de dialogar, cuando demostramos que no somos capaces de sentarnos en una mesa, claramente favorecemos al Gobierno”.
Para finalizar, el jefe comunal también se encargó de aclarar que trabaja de manera “independiente” pese a las asperezas en el PF, manteniendo firme su postulación para ser el nuevo presidente argentino.
“Los que representamos a más del 60% de los argentinos, y que queremos un cambio, vamos a demostrar algo distinto”, concluyó el mandatario.



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