A veces ni con el débito los comercios mantienen el valor de la mercadería (o de un servicio) con los plásticos. Se inclumple una ley nacional.
Una muy breve recorrida bastó para confirmar la presunción: prácticamente ningún comercio de la ciudad cumple con lo establecido en la Ley 25065 de Tarjetas de Crédito, que específicamente señala en su artículo Nº 37 que el proveedor de los servicios o de bienes "no debe efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado y con tarjeta”.
Sin embargo, los comercios tienen un listado de precios al contado y otro para usar la tarjeta. La salvedad que se hace, para escapar de lo establecido en la ley, es que el precio más caro es "de lista” y el más barato con un descuento por pago contado. En rigor, el precio de la vidriera no se paga igual si la compra es con tarjeta. Pero los comerciantes señalan que si no realizan esta diferencia, no pueden sostener las operaciones con tarjeta, que tienen un costo. (Ver aparte)
Paralelamente, este diario recorrió los supermercados y las grandes casas de ventas de electrodomésticos. En un contexto de microeconomía revolucionada, el consumo cotidiano fue el más afectado, ya que por ejemplo los supermercados que figuran dentro del programa "Precios Cuidados” no tienen precio idéntico en efectivo o con tarjeta para las compras. Más aún, hay tarjetas que en forma permanente tienen recargo si se abona con ella la carga del changuito.
"Todos los días tenemos que actualizar el listado de las tarjetas con promociones. Qué quiere decir: que tienen el beneficio de abonar sin interés la compra”, apuntó el encargado de un supermercado de calle Rivadavia.
En este marco, una tendencia muy evidente entre los consumidores es que utilizan las tarjetas de crédito (muy pocos las de débito) para financiar las compras del súper. Es decir, las familias comenzaron a financiar en cuotas los gastos fijos del mes, como los elementales de la alimentación, lo que no hace más que confirmar el deterioro que tienen los salarios respecto de la inflación, y cómo la escalada de los precios carcomió sistemáticamente la capacidad de pago de las familias.
Los costos de los comerciantes
Aunque los comerciantes conocen los alcances de la ley, apuntaron casi por unanimidad que los costos para sostener el sistema de pagos con tarjetas es el que deteriora la posibilidad de sostener los precios.
"Por mes, el sistema de PosNet o al que se adhiera cada comercio (hay otras dos firmas que hacen el mismo servicio), cuesta cerca de $300, sin límite de operaciones. Y eso se paga siempre, pero las tarjetas abonan la compra en tantas cuotas como elija el comprador. Además, también hay que sostener la cuenta en el banco para que se haga allí el depósito. Son muchos gastos", opinó abiertamente la dueña de una vaquería de calle Rivadavia. El dueño de una casa de venta de celulares también señaló la ventaja del pago al contado, pero reconoció que en su rubro es difícil la venta sin tarjeta. Finalmente, el dueño de una casa de venta de relojes y bijouterie destacó que los mayores costos por el uso de las tarjetas se cobran los bancos en particular.
PLÁSTICOS
De acuerdo con la ley vigente, la Ley 25065 de Tarjetas de Crédito sancionada en 1999, las compras al contado y con tarjeta deben respetar el mismo valor. Y la Dirección de Defensa del Consumidor de la provincia señaló que el incumplimiento de esta disposición será motivo de una sanción por parte del organismo para el comerciante o para la entidad que lo realice.
Pero casi ningún comercio de la ciudad Capital, ni mucho menos del interior mantiene esta disposición. Más bien, actualizan casi a diario el listado de tarjetas que podrían ser recibidas sin recargo alguno.
Los supermercados incluidos en el Programa Precios Cuidados del Gobierno tampoco se encuentran dentro del cumplimiento de esta medida. Las compras con débito no tienen recargo, pero las que se hacen con algunas tarjetas, sí.
Una tendencia actual pone en evidencia el deterioro de los sueldos: las familias utilizan cada vez más las tarjetas de crédito para las compras de los alimentos, es decir, para los gastos fijos del mes.
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