Con una caída del orden del 15 por ciento en la producción de vinos en la temproada 2012, se nota la dismunición en los stocks existentes al mes de noviembre. Por otro lado, un buen comportamiento de los mostos los ubica con expectativas interesantes.
Los números del Instituto Nacional de Vitivinicultura hablan por si solos. Es que los stocks que se proyectan marcan que las bodegas llegarán casi sin vinos a la liberación de los caldos nuevos. La realidad es mucho más complicada cuando se habla de mostos, que hoy por hoy no queda nada en stock y hay que esperar las primeras elaboraciones para nuevamente tener persencia en el mercado. A esto se le suma, que a nivel internacional los precios mejoraron y hay una expectativa diferente en cuanto a la producción de este tipo de productos, que en la Argentina nació como una alternativa de diversificación pero que con el tiempo se convirtió en una opción de mucho valor para el producto local.
En cuanto a los vinos, el único rasgo a analizar con cuidado está en los vinos varietales color. Estos tienen más de un 10 por ciento respecto a lo que había en noviembre de 2011.¿Se han vendido menos tintos, cuando la tendencia indica que estos tienen el mayor nivel de ventas? ¿O se vendieron a granel sin el suficiente valor agregado correspondiente? Hay quienes optan por esta visión y temen que de a poco nos vamos a convertir en el espirche- surtidor- de vinos de otros.
Lo cierto es que en una temporada con pocos vinos, las perspectivas de mejores precios se tienen que dar, excepto que quienes tienen concentrado los pocos caldos existentes, especulen a la hora de hacer operaciones.
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