Aportando al Bicentenario, los diputados dedicaron discursos a la Gesta de Mayo, pero en algunos momentos se prestó poco o nada de atención a los expositores. Así todo, se reivindicaron ideales y se pidió una reparación histórica.
A diferencia del Centenario, “este Bicentenario incorpora una revisión en la historia, la percepción de las provincias en estos hechos y se pone en cuestión que en el Cabildo de Buenos Aires no había mujeres ni indios ni negros y que en consecuencia solo estaba representado un grupo minoritario”, agregó Baca para resaltar que la versión de estos hechos en la historia tradicional también fue producto de la mirada de una élite.
Explicó luego que hubo dos versiones sobre la misión de la Revolución: una que propiciaba medidas más profundas y otra que era partidaria de cambios moderados, “pero ambas estaban de acuerdo en que había que construir una república, que quiere decir libertad de expresión, responsabilidad de los funcionarios, igualdad ante la ley”.
“Esos ideales están inacabados, no nos remiten a algo terminado sino que son ideales progresistas, revolucionarios, que todavía hoy tenemos por delante la tarea de llevar a la práctica”, advirtió.
Para Baca, los ideales de la Revolución de 1810 “tienen vigencia en una ley de Coparticipación Federal para que las provincias tengan autonomía y puedan mejorar la situación de sus pueblos; en profundizar el acceso a la información; en establecer una mejor selección de jueces y en instrumentar mejores mecanismos para luchar contra la corrupción”.
Dentro de esos principios, el legislador puso también a la educación pública y enfatizó que su mejoramiento se debe impulsar como política pública “para lograr –en el lenguaje de Mayo- la igualdad de oportunidades entre los ciudadanos”.
La exposición de Miguel Tito (PJ) también se asentó en el diálogo entre el pasado y el presente. El legislador reclamó un fondo de reparación histórica para la Provincia ya que “gran parte de la Guerra de la Independencia se libró aquí”. Sostuvo que una forma de honrar los ideales de la Revolución de Mayo es “combatir la pobreza de nuestras provincias” y recordó que el Parlamento del NOA sancionó una declaración apoyando la reparación histórica para las provincias norteñas que fueron escenario de las luchas por la emancipación nacional.
Dijo además que la provincia de Buenos Aires recibe un fondo de reparación de 650 millones de pesos y reveló que “ahora quieren 5 mil millones y nosotros no tenemos ni un peso”.
En tanto, Héctor Tentor (PJ) e Isolina Comas (FPJ) presentaron relatos históricos sobre cómo vivieron el primer grito de libertad y la Guerra de la Independencia los jujeños de hace doscientos años, mientras que Susana Pantoja (UCR) señaló que los revolucionarios propugnaban “ilustrar al pueblo para divulgar sus derechos y terminar con la tiranía”.
La diputada Eva Cruz (PJ) resaltó las raíces altoperuanas del movimiento independentista y destacó que la Revolución de Mayo planteó la lucha contra un poder que sometía a los americanos. “Los poderosos no son poderosos si no hay otros que están de rodillas”, filosofó Cruz, quien solicitó que se envíe al Congreso Nacional copia de la versión taquigráfica de la sesión.
Luego, el justicialista Miguel Morales vinculó los ideales independentistas con la vigencia del estado de derecho en Jujuy, aludiendo a los permanentes conflictos protagonizados por gremios y organizaciones sociales que coartan las libertades ciudadanas. “Independencia es contrario a coacción; los hombres de Mayo no tuvieron miedo, peleaban con sus guardamontes y lanzas contra ejércitos perfectamente armados”, aseveró Morales e instó: “tenemos que pensar en todos los argentinos y no en uno en particular porque los argentinos tenemos derecho a vivir en paz”.
La poca solemnidad que por momentos se vio en el recinto en medio del homenaje, enojó a algunos legisladores como Isolina Comas quien reprochó que no se hiciera silencio ni se prestara atención a las exposiciones.
Alejandra Mollón de Lyder, luchando por hacerse escuchar en medio de las distendidas conversaciones de algunos diputados del Partido Justicialista, tampoco dejó pasar la desconsideración: “aunque a algunos no les interese –enfatizó marcando cada palabra- juntos podemos recuperar la Argentina que todos queremos”.
Aunque ayer lo único que golpeó los vidrios de la Legislatura fueron las gotas de lluvia, un fuerte dispositivo policial con efectivos provistos de cascos, escudos y palos, se desplegó no solo en los accesos a la sede parlamentaria sino también en la barra. “¿Tendrán miedo que se aparezca el espíritu del revolucionario Juan José Castelli?”, se preguntó un testigo de la escena.





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