Lo anunció la Presidenta. Las brigadas estarán conformadas por integrantes de “movimientos de políticos, sociales y juveniles”. Califican el plan gubernamental como “una payasada”
Concretamente, en cadena nacional, la primera mandataria anunció que mandará a sus militantes rentados, cuya función consiste en hacer número en los actos oficiales y aplaudir cada una de las afirmaciones, para que conformen brigadas dedicadas a controlar precios mediante el apriete a comerciantes. A ellos se sumarán los intendentes del Conurbano bonaerense, los máximos responsables de las estructuras del clientelismo político que proliferaron en las últimas dos décadas, de la mano de un empobrecimiento generalizado de la población, la destrucción del aparato productivo y la eliminación de miles de puestos de trabajo genuinos.
Según CFK, “los acuerdos de precios” que implementa su gobierno se controlarán a través de la utilización de movimientos “políticos, sociales y juveniles” mediante una campaña que se denominará “Mirar para Cuidar”. No fueron pocos los memoriosos que asociaron esta medida con las brigadas que organizó Mao Tse-tung durante la denominada Revolución Cultural para apretar y perseguir a revisionistas y capitalistas que se oponían al régimen chino. ¿Tendrá algo que ver que el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, que se considera un maoísta? Obviamente, las brigadas no afectarán a los funcionarios y amigos del poder. El lugar de revisar bóvedas, auditarán almacenes
Según la primera mandataria, el objetivo es lograr que los aumentos de precios “no se coman” las actualizaciones de salarios que se están alcanzando a través de los acuerdos paritarios y puso el foco de la responsabilidad en los empresarios.
“Sin un régimen normativo, (el anuncio de la Presidenta) es una payasada. Es una provocación a los comerciantes que están al final de la cadena y una manipulación a la juventud. Y si les preocupa que el aumento salarial no se traslade a precios ¿por que no sacan una resolución o decreto que lo prohíba? Este tipo de medidas no resolverá en nada el problema de la inflación, los precios seguirán aumentando por otros motivos y agravará la crispación social”, le dijo a Hoy el exsecretario de Comercio de la Nación y exembajador argentino ante la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Ricardo Campero.
Papelón
La iniciativa K no resiste el menor análisis. En un sistema capitalista, querer encorsetar las variables de la economía, que determinan la inflación, con inspecciones o aprietes, el único resultado que puede tener es el fracaso. Es más, tendrá un efecto absolutamente contraproducente como es generar mayor incertidumbre, con lo cual podrían aumentar las expectativas inflacionarias. En definitiva, las consecuencias las terminará pagando la ciudadanía con su bolsillo.
Asimismo, el otro efecto que puede llegar a tener es que se pronuncie el desabastecimiento de productos. Otra característica básica del sistema capitalista es que nadie invierte dinero para perder: si los comerciantes no pueden obtener un margen de ganancias como para subsistir, es muy probable que muchos prefieran que haya góndolas vacías.
“Si desde el gobierno empiezan a apretar sin sentido es obvio que van a faltar productos. Nadie se suicida económicamente. Lo más
preocupante es la falta de base institucional. No son serios en el gobierno”, concluyó Campero.
Si bien la Jefa del Estado no fue explícita, fuentes de la Casa Rosada explicaron que este acuerdo de precios y los controles son sobre los comercios por los 500 productos que forman parte del acuerdo de precios que firmó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con empresarios amigos.
La crisis de la construcción
La improvisación del gobierno es tal que, luego de 10 años en el poder, la primera mandataria salió a decir que estudiará la cadena de valor en la industria de la construcción, por los aumentos de precios que registran los materiales. Argumentó, en ese sentido, que a partir de la implementación del plan Pro.Cre.Ar “nos ha aumentado el precio del cemento, del acero, de los mosaicos, de los ladrillos, de la arena y no hay elementos que determinen el crecimiento de esos precios”.
El plan de créditos hipotecarios Pro.Cre. Ar, que había sido anunciado el año pasado con bombos y platillos, prácticamente no existe. Se anunciaron que se iban a construir 400 mil casas en todo el país, y en La Plata no se hicieron ni siquiera una decena con este programa. Fue una de las tantas mentiras del gobierno.
Los elevados precios de la construcción son producto de la ola inflacionaria que existe en el país, como así también del hecho de que un puñado de empresas amigas del poder político controlan el mercado y fijan precios. De esta manera, por ejemplo, las aberturas de aluminio, que son un insumo básico en la construcción, aumentó un 20% sólo en el primer cuatrimestre del año.
“Este tipo de medidas nunca dieron resultado”
Pedro Andrieu fue secretario de Comercio durante el último gobierno de Juan Domingo Perón. Al ser consultado por nuestro diario, sobre la conformación de brigadas para salir a contralar precios, fue determinante: “Todas estas cosas ya se han probado de la primera a la ultima y nunca dieron resultado”.
“En todo caso lo que habría que pensar es que un congelamiento de precios puede llegar a funcionar si se implementa durante un tiempo limitado y ese tiempo se utiliza para empezar a adoptar medidas que apunten a soluciones los factores estructurales de la inflación. Esto no es lo que hizo el gobierno nacional. Por eso, el resultado del congelamiento de precios termina siendo contraproducente porque en ese tiempo de congelamiento se van acumulando tensiones que luego terminan explotando”, dijo Andrieu.
Aumento de las asignaciones familiares
La presidenta Cristina Fernández anunció un aumento de la Asignación Universal por Hijo (AUH), y un incremento de los topes del salario familiar de 7.000 a 8.400 pesos.
Al mismo tiempo, desde el primero de julio se modificarán los rangos para las asignaciones familiares de los trabajadores registrados: el primer rango se eleva de 340 a 460 pesos (35,3 por ciento), el segundo de 250 a 320 (28 por ciento), el tercero de 160 a 200 (25 por ciento) y el cuarto de 90 a 110 pesos (22 por ciento)
Los otras medidas son:
uAumento en todas las Asignaciones Familiares: la suba será del 22 por ciento o mayor, según el carácter del beneficio: nacimiento, adopción, matrimonio, prenatal. En el caso del cónyuge pasivo, el incremento será del 143,9 por ciento y la asignación ascenderá a 100 pesos.
uPago adicional por Ayuda Escolar, por única vez: este pago será de 340 pesos y demandará al Gobierno una inversión de 1.020 millones de pesos anuales.
uPago de Asignaciones por Hijo a las madres: un decreto establece que las asignaciones por hijo serán desde ahora cobradas siempre por las madres, salvo en situaciones de tenencia a cargo del padre.
uAumento del Subsidio de Contención Familiar: este beneficio se elevará de 1.800 pesos a 4.000 pesos. Este incremento demandará al Gobierno una inversión anual de 867 millones de pesos anuales.



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