Poco petróleo y una deuda de U$S 600.000

Juan José Reyes - Días atrás, en una "caliente" reunión realizada en las oficinas de Pampetrol, junto al comité operativo de la UTE formada la petrolera provincial, y el Grupo Werthein, Energial S.A. y Petrosiel S.A., se acordó la disolución y liquidación del emprendimiento conjunto que había sido conformado para la explotación del área Gobernador Ayala VI. Magros resultados en la exploración hidrocarburífera, por un lado, y el doble incumplimiento de los aportantes por el otro, hizo terminar que el negocio no terminara en buenos términos.
Los apoderados de Gregorio, Numo y Noel Werthein dijeron que no querían continuar por las trabas impuestas por el Estado pampeano. Pampetrol reclama deudas por garantías, pólizas de caución y cuotas impagas por 600.000 dólares (aunque garantizadas por contrato), cifra que a la fecha no ha ingresado aún al erario público.

Las petroleras arguyen que dejan el negocio por la intransigencia de la Secretaría de Hidrocarburos, que les negó el venteo de gas en zonas donde el petróleo empezó a escasear y el gas abunda.

La desintegración de la UTE se da a días de la asamblea extraordinaria de Pampetrol que se desarrollará el martes 30, y que como único tema tratará la modificación de los artículos 19 y 21 del estatuto social, por los cambios en la integración del directorio establecidos por la Ley 2572 (habrá cabida para directores de los partidos políticos de la oposición). Será en vísperas de una megalicitación en las áreas Gobernador Ayala V, Salinas Grandes VII y X.

A la reunión de disolución y liquidación de la UTE asistieron los miembros del Comité Operativo de Pampetrol, junto a Gerardo Prieto en representación de Gregorio, Numo y Noel Werthein; Hugo Galluzzo, por Petrosiel S.A; y Luis Ayestarán por Energial S.A.

El retiro del holding en la explotación del comercio petrolero implicará para las firmas el pago de una garantía de cumplimiento de contrato, que se encuentra asegurada mediante una póliza de caución en la empresa La Caja de Seguros, por un monto de 320.000 dólares; la garantía de ejecución de contrato prevista en el pliego de bases y condiciones por otros 100.000 dólares; y la regularización en el pago de las cuotas mensuales adeudadas, lo que hace un total aproximado a los 600.000 dólares.

Allí también se decidió, en buenos términos a los efectos legales, solicitar la baja impositiva en organismos tributarios nacionales y provinciales y el balance respectivo de la liquidación. La UTE se había conformado el 18 de diciembre de 2007 para la exploración, desarrollo y explotación del área Gobernador Ayala VI.

Otro negocio fallido.

Hace tres años se formó un consorcio para buscar petróleo en La Pampa integrado por Pampetrol, Gregorio, Numo y Noel Werthein, Energial S.A. y Petrosiel S.A. a través de una unión transitoria de empresas. Pero desde fines del año anterior los Werthein empezaron a ver problemas en el horizonte. Si bien todo terminó de mala manera, se acordó al menos que la baja de la UTE tomará como fecha de conclusión del contrato el 14 de agosto pasado (hasta allí con cánones impagos), renunciando a cualquier derecho sobre el área objeto del mismo, y permitiéndole a Pampetrol la realización de cualquier acuerdo con terceras personas ajenas a los integrantes de la UTE de acuerdo al decreto provincial 242/07. Esto es, la posibilidad de realizar otro tipo de asociación similar, para realizar trabajos de exploración y explotación del área Gobernador Ayala VI.

En definitiva, aunque hay una garantía para el cumplimiento del contrato trunco, el dinero no habría ingresado aún en las arcas provinciales, causando malestar en el Gobierno.

Las autoridades dicen que el pasivo de las empresas está asegurado por la póliza de caución. El grupo Werthein y sus socios deberán cancelar todas las obligaciones pendientes derivadas del contrato, afrontar las eventuales erogaciones que tengan que ver con la disolución y liquidación de la UTE y, además, afrontar todos aquellas gastos que correspondan al acondicionamiento del área, de acuerdo a las normativas vigentes.

Hace poco tiempo se conoció que los problemas dieron comienzo con las demoras de la UTE en los pagos respecto del área GAV I, pues allí se esperaban mejores resultados en el pozo que hicieron en el área Salinas 1, en territorio pampeano, que se inició con promedios de 43 metros cúbicos de petróleo y buena cantidad de gas diarias.

Vaivenes e incumplimientos.

Cuando la producción petrolera comenzó a descender, aunado a la crisis del precio del petróleo, en 2009 la inversión financiera en dicho pozo era elevada y debían ventear grandes cantidades de metros cúbicos de gas para proseguir. También dijeron que el Secretario de Hidrocarburos, Jorge Varela, no les permitió la realización diaria de dicho venteo.

Ante la supuesta intransigencia del funcionario, los aportantes de la UTE decidieron renunciar definitivamente a ella. Basándose en aquella crisis de financiamiento, las petroleras privadas solicitaron en octubre del año pasado la autorización para completar la totalidad de las unidades de trabajo asumidas para el primer período durante el segundo tramo exploratorio. Pampetrol no aceptó, por tanto se sugirió el uso del período de prórroga de seis meses establecido por el pliego, aunque con ciertas exigencias de Pampetrol.

Primero debían aceptar culminar un pozo exploratorio en febrero, junto con la actividad comprometida para el 14 de agosto de 2010. También constituir a favor de la sociedad una garantía adicional de 820.000 dólares. Como se incumplió con los plazos, se los prorrogaron por seis meses, es decir hasta el 14 de agosto pasado. Allí se entregó en garantía otro seguro de caución adicional al existente por la suma de 480.000 dólares, reconociendo la parte aportante en favor de Pampetrol 60.000 dólares en concepto de compensación.

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