Si bien aún no hay información de la venta de lotes, el Fideicomiso que funciona en la Caja Municipal de Préstamos comenzó a anotar a los interesados. Estiman que a comienzos del año que viene podría haber novedades para cubrir el predio.
En la sede del Fideicomiso Santa Catalina se inició una lenta recepción de personas interesadas en adquirir predios en el complejo ubicado en la zona periférica de la ciudad.
Si bien no existe ninguna información acerca del otorgamiento o sorteo de aspirantes, igualmente se está conformando una lista previa con potenciales compradores.
El interés y expectativa de muchas familias tiene que ver en primer lugar con las condiciones favorables de acceso en cuanto al monto del terreno y por otro lado, teniendo en cuenta que pretende ser un gran desarrollo urbanístico a largo plazo.
En las oficinas ubicadas en la Caja Municipal de Préstamos diariamente reciben a personas que consultan sobre la compra de lotes. Según supo EL LIBERTADOR, allí son muy claros con la respuesta: "Todavía no hay novedades, pero podemos inscribirlo para cuándo se habrá la convocatoria".
De acuerdo a algunos trascendidos, la idea es concretar la venta o sorteo para los primeros meses de 2016, por lo que calculan que a fines de este año se abra el llamado de aspirantes.
Al parecer, no habría muchos requisitos, aunque la única condición sería la entrega de un 10 por ciento del monto total del lote (o más del 10 por ciento) y la financiación del resto del valor en tres años.
Respecto a ello, teniendo en cuenta declaraciones anteriores del Intendente, los predios tendrían una extensión de 10 por 30 metros, se venderán a 100.000 pesos con prioridad para beneficiarios de Procrear y empleados municipales.
No obstante, aclaró que una porción de los terrenos estará destinada a la demanda libre y competencia abierta en función de las ofertas de adelantos que hagan. El objetivo es que ingresen preferencialmente quienes hacen una entrega mayor por espacio.
FINANCIAMIENTO
El Fideicomiso Santa Catalina se constituyó en enero de 2014, es el instrumento financiero encargado de generar la liquidez necesaria para financiar la construcción de la infraestructura básica para generar condiciones de habitabilidad en el predio: apertura y enripiado de calles, construcción de cordones cunetas, redes de agua potable, cloacas, líneas de energía eléctrica de media y baja tensión, alumbrado público y otros.
Ponen a disposición de los beneficiarios del Procrear y de los trabajadores municipales lotes a un precio hasta un 50 por ciento más barato de que lo que hoy ofrece el mercado inmobiliario local.
Cabe destacar que hace un tiempo que el Municipio fijó algunas restricciones mínimas para la venta de los terrenos, con el solo objetivo de combatir la especulación financiera e inmobiliaria: por un plazo de 10 años no podrán ser vendidos ni transferidos por los nuevos propietarios. Es para que no haya compras masivas de empresas y personas que después revendan los lotes a precios muy superiores. Se trata de evitar que el mercado inmobiliario se apodere de los bienes.
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