En la cuadra del siniestro, un vallado impide la circulación. Todavía existen casas desocupadas ya que algunas familias decidieron mudarse provisoriamente. “Nadie nos vino a golpear la puerta para preguntarnos cómo estamos o si tenemos que desalojar por prevención”, sostuvo una de las afectadas. Hasta el momento no hubo ninguna definición judicial.
Dicho derrumbe, parcial, no hizo más que reflotar la sensación de inseguridad que causa en la ciudad la proliferación de obras de altura y la falta de un debido control, pese a que por lo menos desde el Municipio se indicó que la obra cumplía con los requisitos. Se trata de un tema complejo que en 2011 se cobró la vida de ocho personas, en otra construcción de altura ubicada en San Martín al 600 y que tampoco aún posee una definición judicial.
En ese contexto, días atrás los vecinos aprovecharon para hacer su descargo ante este diario. “Después de ese día, no volvió a acercarse absolutamente nadie. Estamos cercados, con la guarda policial y la Municipalidad. Pero no tenemos ninguna novedad en cuanto a si se va inhabilitar o continuar con la edificación”, comentó a época Gloria, una vecina cuya vivienda se encuentra en frente a la obra.
A medida que época recoge testimonios, los vecinos se van sumando y en el caso de Armando Cattáneo, no duda en hacer público su pánico. “Estamos todos muy shockeados. Vivimos 12 meses de terror desde que se inició la construcción. Tengo una hija con discapacidad y otra de 21 años que es la más chica y está muy afectada psicológicamente”, contó Cattáneo al tiempo que agregó: “Tuvimos que abandonar nuestra casa, en estos días volvimos pero vivimos con el ruido terrorífico en la cabeza. Como todos los vecinos”.
Su mujer, Berta Jiménez, agregó que “todavía seguimos con el cable de alta tensión conectado a nuestra pared porque se rompió el poste, en medio del peligro de recibir una descarga”.
Berta se agacha y recoge restos de telgopor del piso. “Además de la contaminación ambiental que sufrimos desde que se inició la obra. Mi loro murió intoxicado”, señaló al tiempo que otra vecina agregó: “El perro de una vecina también murió”.
Se trata de Gladys Gersbach, vecina lindera a la construcción al igual que Berta. “A los otros vecinos linderos les sugirieron que abandonen su vivienda y a nosotros nadie nos vino a golpear la puerta para preguntarnos como estábamos o para darnos alguna indicación por prevención”, señaló Gersbach.
La mujer comentó que desde un principio habían padecido problemas con la obra. “Nos cansamos de pedirle a los empresarios que colocaran una media sombra, como se hace en todas las obras, para que no se disemine el polvo y el telgopor. Las chapas caían cada tanto y los obreros me caminaban el techo para retirar los restos, sin pedir permiso. Cuando cae la construcción vinieron y retiraron la media sombra que impedía la expansión de los residuos de la construcción l”, sostuvo.
Las quejas se multiplican y apuntan contra los empresarios y la Municipalidad. Los vecinos comentan que recientemente se presentaron los empresarios a cargo de la construcción. “Vinieron con sus peritos a verificar el edificio. ¿Vos creés que nos preguntaron como estábamos?”, indicaron.
Mientras tanto, una patrulla de policía y un inspector de tránsito municipal se encontraban en la cuadra para vigilar la situación. “Estamos acá en caso de cualquier anomalía que se pueda presentar para articular cualquier tipo de acción preventiva. Estamos todo el día en la vigilia: esto sólo pasa en Corrientes”, manifestaron con ironía.
Cabe destacar que las investigaciones están a cargo de la Fiscalía Nº1, a cargo del fiscal Buenaventura Duarte. El Fiscal dijo a este diario que, “el director de obra, calculistas y encargados de fideicomiso están analizando como quedó la estructura, si se puede recomponer lo que se cayó. Ese análisis lo están haciendo, y se va a incorporar al expediente. Con posterioridad lo van a analizar los peritos de la Policía”.
Estos elementos son fundamentales para la investigación, tal como precisó Duarte. La causa se encuentra en el juzgado de Instrucción Nº4.
La obra podría
continuar
Por su parte, Daniel Bedrán, secretario de Planeamiento de la Comuna, indicó a época que hasta el momento no hubo ninguna definición hasta tanto no avance el proceso judicial. “En principio se realizó la solicitud de peritaje a la facultad de Ingeniería de la UNNE para establecer las condiciones de seguridad del edificio; la segunda cuestión tiende a explicar las causas de origen técnico científico sobre el colapso”.
“Por nuestra parte, necesitamos la constatación del conocimiento científico, para determinar si se avanza con el derrumbe total de la construcción o rehabilitar la obra, siempre que se hagan las reparaciones correspondientes. El juez dictaminará. Nosotros, el Municipio, cumplirá con transmitir toda la información necesaria”, reseñó el funcionario. Destacó además que se trató de una obra regular con los compromisos correspondientes. “Hace un tiempo venimos realizando un procedimiento que consiste en que cada vez que se hace una carga de hormigón en una obra, los encargados deben solicitar un permiso a la Dirección de Tránsito y a Obras Particulares de la Comuna”, finalizó.
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