En plena cumbre, Berlusconi desató un nuevo escándalo

El premier Silvio Berlusconi desató ayer otra gran borrasca en el recalentado ambiente político italiano, cuando las cámaras y los micrófonos de la televisión lo pescaron hablando en voz baja con el presidente norteamericano Barack Obama en la reunión cumbre del G-8 en Francia. Berlusconi le dice: “En Italia tenemos casi una dictadura de jueces de izquierda” .

Obama lo mira, escucha la traducción de una intérprete y no responde. El escenario es la cumbre de los siete principales países industriales más Rusia, el Grupo de los Ocho, en Deauville, Francia.

Las palabras de jefe del Ejecutivo –que ayer también dijo por TV que “el que vota por la izquierda no tiene cerebro”– causaron escándalo porque lanzó una acusación grave contra otro poder del Estado, nada menos que ante el presidente de EE.UU. y en el exterior.

“He dicho muchas veces que estamos en manos de un irresponsable que sacrifica la Constitución”, señaló el líder del Partido Democrático, principal fuerza de centroizquierda, Pierluigi Bersani.

Berlusconi, siguiendo una táctica probada otras veces, ha tensado al máximo con una línea agresiva el final de la campaña electoral para la segunda vuelta de los comicios municipales parciales italianas, este domingo y el lunes.

En la primera ronda, los resultados, sobre todo en el bastión berlusconiano de Milán, fueron negativos para la gobernante centroderecha.

El candidato de centroizquierda en Milán, Giulio Pisapía, obtuvo en medio de la sorpresa general el 48,3% de los sufragios, contra la favorita en los pronósticos, la alcalde berlusconiana Letizia Moratti, que logró sólo el 41,7%.

En la primera vuelta estaban en juego cuatro grandes ciudades y la oposición de “sinistra” conquistó dos con mayoría absoluta: Turín y Bolonia.

Berlusconi podría perder Milán y la otra metrópoli importante: Nápoles . Allí el candidato del premier logró el 38,5%, contra el 27% del ex juez Luigi De Magistris y el 19,7% del candidato del partido Democrático, que llamó a sus partidarios a sufragar por el partido de centroizquierda más votado. De Magistris está más cerca de ganar que su rival de centroderecha, Guido Lettieri.

Mientras Berlusconi hablaba con Obama sin saber que lo estaban grabando, en Roma hubo una multitudinaria reunión de los industriales italianos a la que asistió el presidente de la República, Giorgio Napolitano. La titular de Confindustria, Emma Marcegaglia, lanzó directas acusaciones al gobierno, afirmando que “hace diez años que el país no crece”.

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