Promedia la campaña electoral rumbo a las PASO. La calles céntricas y principales arterias de la ciudad están abarrotadas de carteles, afiches y militantes que inundan de folletería la vía pública en búsqueda de instalar a sus candidatos. En ese marco, la mayoría de los dirigentes que hace tan solo algunos meses eran totalmente ignorados por el grueso de la ciudadanía, ahora bregan por mostrar su perfil en la vía pública. Otros, en cambio, literalmente desaparecieron de escena..
Pero llamativamente y en plena campaña rumbo a la instancia del 11 de agosto, sus persianas pasan días enteros cerradas y la presencia de referentes en el mismo es casi inexistente.
“Ya estamos trabajando para que Jesús Cariglino sea presidente del PJ bonaerense”, anunciaba en enero de este año Fernández, quien cuenta en sus filas con el referente juvenil Juan Ignacio Martínez Ayerra.
Algunos meses después, Cariglino encabezó un plenario partidario en el salón Roma de La Plata. Agonizaba el mes de mayo y todavía todas las cartas rumbo al cierre de acuerdos y listas en la Octava Sección no estaban echadas. En una noche de viernes, el intendente de Malvinas Argentinas –hoy volcado a jugar con el Frente Renovador que lidera Sergio Massa-, incluía al titular de la 28 de Junio en sus planes a futuro. También lo hacía con el diputado Julio Garro, otro caído en desgracia –en PRO en La Plata jugará con lista distrital encabezada por Julio Irurueta-.
“Estamos construyendo con Julio Garro, Sergio Fernández y Juan Martínez Ayerra la alternativa que necesitan los platenses. Por eso estamos trabajando en un frente con el Pro (…), anunciaba Cariglino
Después de ese último acto de presencia pública, Fernández desapareció de escena. Sus detractores –muchos de ellos todavía enrolados en su escasa tropa- le atribuyen “nula representación” en el peronismo local y acusan la falta de financiamiento que otrota supo tener para mantener su faena proselitista, siempre dispuesta a venderse al mejor postor. “Le van cortando el chorro: antes salía agua de la canilla, ahora sólo gotas”, ilustran.
Sin embargo, de acuerdo a las pautas del manual de financiamiento básico de la política, Fernández continuaría recibiendo porcentajes de subsidios oriundos de la Cámara de Diputados para alimentar una mesa de dinero que disfraza sus formas bajo la fachada de una mutual de su propiedad. Pero de política y aspiraciones electorales con chances de concretarse, nada.





Comentá la nota