La Plata – La charla habría sido en una mesa de café de un bar de City Bell. Y no sería esporádica, sino que se convierte en un tema de los sábados al mediodía. La cuestión es que, al parecer, el cuatro veces intendente de La Plata, Julio Alak, podría intentar llegar al Palacio Municipal en el turno 2019. Si fuese cierto, ¿qué lo entusiasmó?.
En rigor todo está en especulaciones, pero en la mesa sabatina de un reconocido bar de City Bell cada vez se habla con más frecuencia, incluso dicen que con el propio Alak reiteradamente en el lugar.
Alak fue intendente de La Plata en 1991 con apenas 32 años, oportunidad en la que le ganó el distrito al radicalismo. En esa ocasión se enfrentó con un político de mucho nombre radical y varios años mayor que él como fue Osvaldo “Pepe” Pozzio, un ex senador e hijo del histórico ex secretario de Energía del ex presidente Arturo Illia, Antulio Pozzio. En ese momento la capital bonaerense venía de dos intendencias radicales: Juan Carlos Albertí (1983) y Pablo Pinto (1987). Dicen los radicales que Alak ganó por tres factores: su carisma (es, tal vez, el político platense más carismático); la “soberbia” de Pinto quien en ese entonces intentó ser reelecto pero no pasaba la interna radical porque el estatuto partidario le exigía el 66.66% de los votos positivos y debía competir con cuatro precandidatos más; y la fuerte interna del centenario partido, en donde los seguidores de Albertí se habrían cobrado una factura debido a que la ex Junta Coordinadora Nacional (Federico Storani y Pablo Pinto) le hicieron la vida imposible en su gestión.
Alak en sus primeros años supo construir tanto poder que alineó no solo al PJ sino que otros partidos satélites. Por esa razón repitió mandato en 1995, luego en 1999 en donde aplasta al radical Javier Quinterno (uno de los pocos postulantes de la entonces Alianza que no pudo ganar pese al batacazo de esa coalición en varias intendencias), y 2003. Finalmente, en 2007 Alak intentó el quinto período, pero fue superado por unos 6 puntos por el ex intendente Pablo Bruera, también justicialista.
Luego Alak se proyectó a la política nacional siendo titular de Aerolíneas Argentinas convocado para ese cargo por el ex presidente Néstor Kirchner, y más adelante, ya con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se consolidó como ministro de Justicia y Derechos Humanos.
Hace pocos días Alak hizo una importante cena en La Plata en donde aseguran que había una buena cantidad de referentes peronistas que no comulgan con su línea interna, el Frente Amplio Peronista, pero que varios le habrían pedido que salga a “pelear fuerte este año, y que en 2019 lleve al PJ nuevamente a la intendencia”.
Ese factor, el del último acto, habría terminado por acentuar las conversaciones de la mesa de los sábados en City Bell.
¿Será cierto?





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