El gobernador quiere una reestructuración que abarque el total que las provincias deben a la Nación / Una refinanciación a 20 años y a una tasa de interés fija del 6% anual, sin ajuste extra por inflación / Durante 2010 y 2011, no pagarían intereses ni amortizaciones.
El ministro de Finanzas de la Provincia, Ángel Elettore, brindó ayer precisiones sobre ese plan que, según él, "permitiría darle previsibilidad a las provincias, que están en situaciones fiscales delicadas". Elettore negó que el tema se haya hablado en la reunión que mantuvieron anteayer Schiaretti y el ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou.
En síntesis, la idea pasa por:
Alargar en 20 años el plazo de todas las deudas que las provincias tienen con la Nación.
Ir más allá del famoso Programa de Asistencia Financiera (PAF), que incluye sólo 18 mil millones. Hay otros 39 mil millones de pesos que se deben a través de bonos como Bogar, Boden 2011 y Boden 2013. A los Bogar, por ejemplo, fue a parar la deuda de 650 millones de dólares que había generado, a fines de la década de 1990, la quiebra de la banca estatal cordobesa.
Sin indexación. Por el PAF, la Provincia ya no paga el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), pero los bonos siguen atados a esa cláusula por la que, además de tasa de interés (dos por ciento), la deuda se actualiza con la inflación. Esos bonos están en manos de privados y entes estatales. Cuando vencen, la Nación paga y luego descuenta una parte de la coparticipación. En total, las deudas provinciales con la Nación suman 57 mil millones de pesos.
Tasa. Al no incluir el CER, la tasa de interés que se propone es del seis por ciento anual (aunque ayer Schiaretti habló del cinco por ciento), un nivel lo suficientemente bajo como para que, de aquí a 2030 (el plazo de la refinanciación) se iría licuando parcialmente al compás de la inflación –si las cosas van mal– o al compás de una estabilidad con crecimiento y mejora de las recaudaciones provinciales –si las cosas van bien–.
La operación se podría hacer sustituyendo todos los bonos en circulación y los montos involucrados por el PAF por un único bono. La Nación emitiría ese nuevo bono y lo colocaría entre distintos agentes, públicos y privados (desde la Anses hasta bancos). También los podría canjear a quienes hoy tienen en sus manos los Bogar y los Boden. Por eso, la operación sería conveniente en un horizonte en que la Nación logre despejar los nubarrones financieros y en el que se tranquilicen los mercados internacionales, para tratar de que la financiación sea la más conveniente.
La vía del presupuesto. "En el presupuesto nacional de este año hay una cláusula que habilita a la Nación para renegociar estas deudas; el Congreso ya le dio permiso para hacerlo. Por lo tanto, nosotros consideramos que es el momento justo para debatir esta cuestión y resolver una inequidad ya histórica y que ha sido muy costosa para las provincias", explicó Elettore.
Se refería a la pesificación de 2002. En aquel momento, muchas deudas en dólares se pesificaron uno a uno. Pero las deudas de las provincias se pesificaron a 1,40 por dólar y desde entonces se les aplicó el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), es decir, se le aplicó la inflación.
Elettore estima que, del stock de deuda provincial al 31 de diciembre (que incluye la deuda de la Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento y es de 9.600 millones de pesos), unos 4.900 millones se explican por la incidencia de aquella pesificación asimétrica y el CER.
La misión de Fortuna
El diputado peronista por Córdoba, Francisco Fortuna, sería el encargado de presentar en el Congreso un proyecto de ley que recoja la propuesta cordobesa. Su bloque, el Córdoba Federal, tiene sólo dos integrantes. Pero el Gobierno confía en que el resto de los legisladores podrían sumarse.



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