Plan Estratégico 2020: “Hay urgencias, pero es inexorable pensar el San Martín del futuro

En diálogo con LaNoticiaWeb, el subsecretario del área, Osvaldo Scotton, detalló las conclusiones del Plan Estratégico 2010 y los desafíos de la versión 2020. La “seguridad” es el reclamo común de la sociedad.
En el distrito ya se observan obras que fueron moldeadas en el marco del Plan Estratégico San Martín 2010, que comenzó en 2003 y que estaba presidido por Alfredo Buglioni. En 2005, cuando el dirigente peronista pasó a ocupar la Dirección de Industria y Comercio municipal, la Subsecretaría de Planificación Estratégica de San Martín pasó a estar en manos del Ingeniero Osvaldo José Scotton.

El propio Scotton es quien continúa a la cabeza del programa, ahora en su nueva versión: Plan Estratégico San Martín 2020, con nuevos desafíos y necesidades. “En 2003 el país tenía un 25 por ciento de desocupados, y la gente reclamaba puestos de trabajo. Ahora estamos en el 6 o 7 por ciento, y los ciudadanos de San Martín se preocupan por su trabajo, pero también por las lamparitas, los baches, la seguridad, la educación”, aseguró Scotton a LaNoticiaWeb.

El Consejo General y el Comité Ejecutivo está conformado por 22 autoridades, provenientes de distintas entidades del distrito (entre ellas Ricardo Ivoskus, concejales, consejos escolares, la CTA, la Cámara Económica, el sindicato de Comercio, la UNSAM). Pero a su vez, participan del planeamiento estratégico más de un centenar de instituciones de San Martín.

En aquellos primeros años del Plan Estratégico 2010, ¿cómo se comenzó el trabajo?

La primera estrategia fue hacer talleres barriales, utilizando la matriz FODA, para conocer las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas de cada uno de los barrios. Y de allí sacamos conclusiones, más de 200, que forman parte de muchos de los proyectos estratégicos presentados y realizados.

¿Cuáles son los proyectos más importantes?

Son muchos. Por ejemplo la Ruta 4 y la Ruta 8 con salida a la General Paz, que recién ahora se está haciendo. La ubicación de sectores industriales planificados, como la ex hilandería San Andrés que ya está operando, o el Parque Industrial. Los centros comerciales en Ballester, San Martín y José León Suárez. La reurbanización de tres villas: La Rana, La Tranquila y La Cárcova. Las obras se empezaron con gran envión pero ahora están medio paradas. La incubadora de base social y de base tecnológica, la EPSAM. Y la UNSAM, que para nosotros es un vínculo fundamental en el territorio, significó el mejoramiento de una zona que se urbanizó y que estaba abandonada. La conexión de la línea de colectivo 670 que pasa por la Universidad.

Hay distintos dirigentes de la oposición que forman parte del Consejo General del Plan, ¿incide lo político en su funcionamiento?

Las instituciones firmamos un Pacto Local, en el que nos comprometemos, más allá de los tiempos políticos, a defender esta herramienta. Tenemos que pensar la ciudad pese a todas las desgracias que tenemos. El día de mañana nosotros podemos estar o no (en el gobierno), pero el que viene inexorablemente va a tener que trabajar en la construcción de una visualización de la ciudad.

¿Cómo se trabaja en torno a la problemática de la seguridad?

En todos los barrios se nos planteó la necesidad de una presencia mayor de seguridad. Desde el barrio más humilde de José León Suárez hasta en la planta urbana. La seguridad es común en todos los barrios, es la preocupación número uno. El tema del trabajo también lo es, pero en menor medida. En las zonas periféricas se menciona la falta de trabajo, la necesidad de una escuela, de una plaza, de un puente. En cambio, en las zonas más urbanas, te piden seguridad, luz en las calles, la contaminación.

El tránsito también debe ser un área de estudio fundamental en el programa…

Estamos haciendo un estudio sobre el tránsito en la ciudad, que se está problematizando. Tenemos que estudiar cómo entra el tránsito pesado a San Martín y cómo sale del distrito. Tenemos avenidas como Constituyente, Campos y San Martín, pero hay momentos en que el tránsito pesado tiene que tener una única dirección. Eso va a ser problemática, a nadie le gusta que le pase un camión por la casa. Y también hay que estudiar la relación del tránsito con los municipios vecinos y con Capital Federal. Tenemos una Ruta 8 que termina en un semáforo y una plazoleta, después no sabés por dónde sigue. Por eso planteamos la conexión a la General Paz. El crecimiento económico trajo beneficios en la urbanización, en el consumo de autos, en la edificación. Hay que estudiar cómo repercutirá eso en los próximos 10 años en San Martín.

Es indudable que en San Martín aumenta su población año tras año. ¿Qué se hace para que en las zonas más céntricas los servicios no colapsen?

AYSA tiene un compromiso: cada vez que se hace un edificio tiene que hacer un estudio de impacto ambiental. El colapso es un tema muy grave. Pero AYSA antes de autorizar la construcción de un edificio, tiene que hacer un estudio de sus posibilidades.

Pero muchas veces se estudia el impacto medioambiental cuando el edificio ya se empezó a construir…

Nosotros tenemos el Plan Urbano Ambiental. Ahora este año ya es un poco complicado, pero creo que el año que viene hay que sentarnos y pensar cómo queremos que crezca San Martín. Si queremos que crezca, por ejemplo, la zona de Villa Maipú, llevaremos los servicios necesarios y armaremos un plano urbano ambiental que tenga en cuenta: dónde va a vivir la gente, qué línea de colectivos tendrán, a qué colegios podrán mandar a sus hijos, qué sistemas de cloaca, agua y servicios necesitan. Indudablemente va a seguir creciendo San Martín, al igual que todos los municipios. Capital Federal está medio saturada ya, y la gente se viene a San Martín, a zonas donde hay líneas de trenes eléctricos. Nos debemos el plano urbano de San Martín estudiado, y eso es un trabajo muy técnico que hay que hacerlo preguntándole a la gente.

En los últimos meses se vivió un conflicto entre el municipio y un grupo de vecinos de San Andrés. Ellos forman parte de las instituciones miembros del Plan Estratégico.

Sí. Vienen, critican y tienen su voz. Nosotros los escuchamos. Si su reclamo verdaderamente tiene carnadura en el barrio, van a lograr que ese barrio no crezca hacia arriba.

¿Desde esta área se puede estudiar un cambio en el código de ordenamiento urbano?

Nosotros somos cuatro personas, eso hay que hacerlo con el Concejo Deliberante, con profesionales, con algunas universidades, para no exagerar ni para un lado ni para el otro.

San Martín es un distrito con grandes urgencias sociales. ¿Eso dificulta el planeamiento para el 2020?

Claro, sí, hay urgencias, pero es inexorable planificar y pensar el San Martín del futuro. Por eso trabajamos con las instituciones, creándoles la conciencia de que ellos deben comprometerse en pensar estratégicamente. La gente debe tener una idea, no sólo de la lamparita y del bache, que son necesarios, pero también deben pensar para el 2020. Hay que tener en cuenta lo urbanístico, lo medioambiental y la seguridad.

¿Qué diferencias encuentra entre el Plan Estratégico 2010 y el 2020?

En el 2003 había grandes necesidades, teníamos un 25 por ciento de desocupados. Ahora, en 2011, estamos por el 6 o 7 por ciento, por lo tanto la gente está más exigente. Ya no piensa solo en el trabajo, sino también en la lámpara nueva, en los baches, en la seguridad, en mejoras de las líneas de colectivos, de una mejor educación, una mejor estación ferroviaria. Tenemos que modificar esos nodos de trasbordo de San Martín, Ballester, Suárez. Tienen que ser lugares habitables y vivibles para la gente que los usa a diario. Tienen que ser luminosos, seguros, limpios, con locales de comida.

El 2011 es un año electoral. ¿Contamina el funcionamiento del Plan Estratégico?

Tenemos una idea: esto es gestión diaria. Ahora estamos difundiendo las conclusiones de los últimos siete años de planificación estratégica. Al terminar la elección en octubre, estaremos convocando de nuevo a las instituciones a trabajar. Ahora las convocamos, pero suenan los grillitos, no hay mucha concurrencia.

¿Qué rol va a tener el uso de las nuevas tecnologías en esta nueva etapa? Daniel Ivoskus, candidato del oficialismo, es un gran propulsor de ellas.

Estamos trabajando como subsecretaría en lo que es el gobierno electrónico, con todo un cambio de mentalidad dentro del municipio. La conectividad interna, el uso de la informática interna va a ser fundamental para abaratar los tiempos muertos, para acelerar las respuestas a los vecinos. Hay que avanzar fuertemente en eso, y también hay que educar: no todos usan las nuevas tecnologías. Daniel, en ese sentido, es un gran impulsor de las nuevas tecnologías, y nosotros estamos trabajando para seguirle el tren a él y, a su vez, para que el vecino reciba los beneficios.

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