Conciencia Verde es el nombre de la agrupación sin fines de lucro que promueve la campaña para prohibir la fabricación, venta y uso de la misma en manos de cualquier persona. Lo presentarían mañana en el Concejo Deliberante. Suman adhesión de otras ONG.
“No decimos con este proyecto que se debe prohibir la pirotecnia totalmente sino que nosotros estamos en contra de la filosofía ilegal, de la que se vende en la calle y a cualquiera, así como también de la comercialización a menores, la que los use deben ser personas capacitadas”, explicó a época la presidente de Conciencia Verde, Analía Gómez.
Por otra parte dijo que “en otro medio interpretaron mal la información y los comerciantes salieron al ataque sin comprender realmente de lo que se trata. No tiene que ver con la prohibición de la venta y el uso en los casos de eventos sociales como por ejemplo recepciones o fiestas, apuntamos a los usos cotidianos que suelen darse con Navidad o fin de año donde la utilización es del ciudadano común”.
La campaña cuenta con un antecedente en la ciudad de Rosario donde un proyecto similar ya fue reglamentado. También accionan por leyes semejantes en San Juan y Morón (Buenos Aires).
Según anunció “estamos tratando de que la presentación del proyecto ante el Concejo Deliberante sea ya este viernes” y mencionó que cuentan con el apoyo de gran cantidad de asociaciones civiles, ambientalistas, protectoras de animales locales e inclusive con la conformidad de laboratorios veterinarios.
Entre los objetivos del mismo, indican que apunta a salvaguardar la integridad física de menores, adultos, evitar aturdimiento, taquicardia, temblores, pérdida de control, miedo a morir, extravíos de perros y gatos, y la contaminación acústica que provoca, “además del contrabando de pirotecnia no autorizada, que comúnmente se encuentra en las calles en épocas festivas, que no cuentan con ningún control y son las más peligrosas, ya que son de venta libre en las calles y son manejadas por personas y niños sin conocimientos especializados para hacerlo”.
Por otra parte, el proyecto acentúa que toda la pirotecnia de fabricación legal o ilegal constituye un alto riesgo y pone en peligro la integridad física de las personas, tanto de quienes las manipulan como de quienes se encuentren cerca, pudiendo afectar, a la vez, edificios y ambientes naturales. “Nuestra iniciativa propone que sólo puedan adquirir estos productos personas especialmente capacitadas para su manipulación, además quienes realicen espectáculos, destinados al entretenimiento de la población o a la conmemoración de fiestas patrias o religiosas, deberán contar previamente con la autorización”, finalizó.
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