El intendente las podía ver desde su propio despacho y, furioso, mandó a taparlas a las pocas horas.
El ex campeón olímpico, Juan Curuchet, comunicó al poder político de Mar del Plata sus intenciones de ser candidato en las elecciones de 2015 y enfureció al intendente Gustavo Pulti y al diputado provincial, Rodolfo "Manino" Iriart.
Las intenciones del ciclista y senador provincial quedaron plasmadas en diferentes pintadas que aparecieron en esa ciudad balnearia con la consigna Curuchet-Scioli 2015.
Según pudo saber LPO, Pulti reaccionó de la peor manera y mandó a taparlas inmediatamente. Incluso, aseguran que fueron colocadas de manera tal que el jefe comunal las podía ver desde las ventanas de su despacho.
Pero la tensión política más delicada que generó esa consigna electoral se da hacia el interior del sciolismo. Es que con esas pintadas, Curuchet salió a disputarle el lugar a "Manino" Iriart, el diputado provincial que busca proyectarse en Mar del Plata.
Iriart maneja la caja del gobierno provincial en Mar del Plata. Pero Curuchet viene afianzándose en la gestión provincial desde que llegó al gobierno para asumir en la dirección de Turismo y Deporte, un área a su medida.
Scioli le pidió que se haga cargo de la puesta en valor del tradicional Centro de Educación Física, ubicado en el edificio Rambla Casino. Ese espacio fue cuna de emblemáticos deportistas y sede de históricos eventos y donde actualmente unos 7.500 chicos realizan gratis actividades deportivas.
La licitación para esa obra estuvo envuelta en una polémica. Según pudo saber LPO, originalmente los pliegos para la obra se iban a firmar por unos $40 millones, pero Curuchet enfrentó a gremios y contratistas y finalmente se firmaron en $21 millones. Es decir que había sobreprecio en el costo inicial de la obra. Esa obra avanza. En enero se se inauguró la primera etapa y en diciembre quedará terminado.
Scioli le entregó al senador provincial la administración del complejo Punta Mogotes que era controlado por un referente que respondía a Iriart. Eso volvió a tensionar la relación entre ambos.
El Gobernador no se define por ninguno de los dos. Sabe que ambos le suman a sus pretensiones de llegar a la Rosada. Con ellos hizo lo mismo que Cristina con los candidatos que intentan sucederla: Que gane el mejor.
Pero esa puja política es cada vez más fuerte. Curuchet se niega a trabajar con el diputado y rara vez aparecen juntos. Fuentes del Gobierno aseguran que el propio ciclista le advirtió al Gobernador antes de asumir que no trabajarían juntos.



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