"Estamos en un proceso de relamerse las heridas", sintetizó el titular del partido Renovación Nacional, uno delos principales sostenes del mandatario conservador. Algunos ministros dejan el cargo para postularse en 2013.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, planea remodelar su Gabinete tras la dura derrota que el oficialismo sufrió el domingo en las elecciones municipales en las que perdió en bastiones históricos de la derecha como Santiago, Providencia y Concepción, con la oposición levantando el vuelo a un año de los comicios parlamentarios y presidenciales.
El portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, anunció ayer que el mandatario cambiará su equipo antes del 11 de noviembre para remplazar a los ministros que quieran optar al Parlamento, aunque también podría incluir a aquellos con ambiciones presidenciales. El presidente podría aprovechar también para remplazar a los ministros de Obras Públicas, Laurence Golborne, y Defensa, Andrés Allamand, los dos precandidatos presidenciales del oficialismo, en un intento de frenar el auge de la oposición, con Bachelet como bandera.
Piñera, con una baja popularidad, golpeada desde mayo de 2011 por las movilizaciones estudiantiles, no puede por ley optar a un segundo mandato consecutivo, y la mejor carta del gobierno es Golborne, que lideró el rescate de los 33 mineros de Atacama.
La ley obliga a los ministros que deseen ser candidatos a un puesto parlamentario a dejar su cargo un año antes. Eso sería el 16 de noviembre, pero Piñera adelantará esa decisión, porque el 11 inicia una gira de 12 días por Europa.
La otra gran protagonista de este domingo fue la elevada abstención, que llegó al 59% en el estreno del sistema de inscripción automática y voto voluntario. Sólo votaron 5.495.929 ciudadanos de los 13.404.084 que podían hacerlo. "Espero que todos hagamos un acto de reflexión, porque una democracia en la que no participa la inmensa mayoría empieza a perder fuerza y legitimidad", declaró ayer Piñera durante una actividad pública.
Según el último cómputo, con un 95,94% de las mesas escrutadas, la oficialista Coalición por el Cambio logró un 37,47% de los sufragios para concejales, frente a un 43,10% de la oposición de centroizquierda.
El oficialismo perdió municipios clave como Concepción, el segundo del país, y varios de la capital, como Santiago Centro, Providencia, Ñuñoa, La Reina, Recoleta, Huechuraba e Independencia. En Santiago Centro ganó Carolina Tohá, ministra con Michelle Bachelet (2006-2010); en Providencia triunfó una candidata independiente, la dirigente social Josefa Errázuriz, y en Ñuñoa dio la sorpresa Maya Fernández Allende, nieta de Salvador Allende.
Estos resultados son un retroceso para la coalición conservadora, que en 2008 dominó las elecciones municipales y apuntaló su ascenso hasta la victoria en las presidenciales de 2009, las primeras ganadas por la derecha desde el retorno de la democracia.
Las encuestas no anticiparon la derrota del oficialismo, que ayer analizó en La Moneda las causas de este golpe y sus posibles repercusiones para las parlamentarias y presidenciales del 17 de noviembre de 2013. "Ahora viene un proceso de lamerse las heridas", dijo el presidente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín. «
Efe
la oposición brasileña también revisa sus planes
El ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, líder del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), llegó a la conclusión de que es necesaria una renovación de sus candidatos tras la derrota sufrida el domingo en los comicios por la alcaldía de San Pablo frente al oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
"Estamos en momentos de cambios, el partido (PSDB) va a necesitar de una renovación, estamos en un momento de cambio generacional y hay que darles empuje a los nuevos dirigentes", afirmó Cardoso. El dirigente socialdemócrata José Serra, de 70 años, perdió el domingo contra el petista Fernando Haddad, de 49 años, en los comicios por el gobierno de la mayor municipalidad de Brasil.
Serra ya había sufrido otros traspiés cuando fue candidato presidencial del PSDB en 2002 y en 2010, y su derrota del domingo puede ser el fin de sus aspiraciones a la presidencia en 2014.
Serra fue cuestionado, de forma reservada, por varios dirigentes del PSDB, como el propio Cardoso, que prácticamente no participó de su campaña electoral. El gobierno municipal de San Pablo es una plaza vital para cualquier formación política debido a que la urbe, con sus más de 11 millones de habitantes, es la ciudad más poblada y es el motor económico del país. Haddad, que arrancó la carrera electoral con pobrísimos resultados en los sondeos, ha conquistado la "reina de las alcaldías" y será el gestor del tercer presupuesto del país, sólo superado por las cuentas del gobierno central y por las de la gobernación del estado de San Pablo.
Ansa


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