Lo reclamó el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati; Buzzi, en cambio, criticó a Moreno
Además, trascendió que la Mesa de Enlace impulsará que los productores sólo vendan el cereal si logran que los compradores les paguen el precio lleno, sin los descuentos de hasta US$ 50 por tonelada que venían aplicando molinos y exportadores. En este contexto, con un nuevo tractorazo, Federación Agraria Argentina (FAA) protestó ayer frente a la exportadora Cargill en Alvear, Santa Fe.
Por su parte, Domínguez, que en la semana visitó varias regiones trigueras, estuvo junto a intendentes en Bahía Blanca, el mismo lugar donde la Mesa de Enlace protestó el miércoles pasado.
"Domínguez trabaja junto al secretario de Comercio Guillermo Moreno [a quien el sector acusa de la intervención], y es parte de una política que ha sido ruinosa para el sector agropecuario. Por eso, le pedimos a Dominguez que si está de acuerdo con esta política de despojo a los productores trigueros, que lo diga y se saque la careta. Si, en cambio, reconoce la existencia del problema en la comercialización del cereal y no lo puede solucionar, que tenga la dignidad de abandonar su cargo", dijo Biolcati.
El planteo de Biolcati se contrapone con el del presidente de FAA, Eduardo Buzzi, que en vez de criticar a Domínguez fustigó nuevamente a Moreno. "Alguna vez tendrían que investigar, como lo hicieron con Jaime [Ricardo], quiénes son los beneficiarios de los negocios de esa Secretaría (por Comercio Interior)", señaló el dirigente.
No vender sin precio
Concluido el paro, los ruralistas apuntan a seguir la protesta. "La idea de nosotros va a ser proponer a la Mesa de Enlace que [el productor] restrinja en la medida de lo posible sus ventas [de trigo] hasta conseguir el precio lleno", dijo Biolcati a La Nacion. Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), coincidió: "Termina el cese de comercialización y la protesta sigue. El consejo al productor es que no venda si no está el precio lleno".
Biolcati y Llambías estuvieron ayer junto a Carlos Garetto, presidente de Coninagro, y dirigentes de FAA en el acto de Laboulaye que congregó a unos 500 productores.
Por otra parte, trascendió que si en un plazo de 10 a 15 días no hay cambios en los valores que perciben los productores, la Mesa de Enlace también evaluará la realización de un gran acto de protesta en Gualeguaychú o en alguna localidad de la provincia de Buenos Aires.
En tanto, en Junín, productores ligados a la Confederación de Asociación Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se mostraron en favor de hacer una marcha frente a las oficinas de Guillermo Moreno, en la Secretaría de Comercio Interior.
Por su parte, Domínguez estuvo en Bahía Blanca acompañado por el intendente local, Cristian Breitenstein, y los jefes comunales de Lamadrid, Monte Hermoso, Coronel Suárez y Coronel Rosales, entre otras localidades trigueras. En lo que pareció una especie de contraacto al de la Mesa de Enlace, el funcionario tuvo el respaldo de organizaciones sociales y políticas afines al Gobierno.
"El Estado tomó todas las medidas necesarias para defender al productor. La cosecha de trigo no terminó y ya abrimos todo el saldo exportable", dijo Domínguez.
Por su parte, Oscar Solís, subsecretario de Agricultura, confirmó a La Nacion que el Gobierno comenzó el miércoles pasado con los controles sobre molinos que perciben compensaciones y exportadores para verificar el valor que pagan. Según dijo, ya se verificaron dos molinos que realizaron unos 100 contratos con productores, pero la intención oficial es evaluar como mínimo 100 empresas en unos quince días. Hasta el momento, según afirmó, se observó el pago del precio que correspondía. "La idea es generar una cantidad grande de información", indicó. En los últimos días, hubo versiones de que el Gobierno buscaría impulsar una Junta Nacional de Granos tras el conflicto por el trigo.
Solís lo negó. "Eso habría que descartarlo. El Gobierno no va a impulsar ninguna Junta Nacional de Granos", concluyó






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