Piden la reapertura de una causa por la muerte de un paciente en la Clínica San Juan de Dios

Desde la institución le comunicaron al padre de Rodrigo Muñoz que se había tratado de un suicidio. Sin embargo, asegura que su hijo terminó muerto por mala praxis. Pide que el caso se desarchive y denuncia la desaparición de 182 fojas del expediente.

El presunto extravío o la posible intencionada desaparición de 182 fojas de una causa que se tramita en la Fiscalía 9 de esta ciudad por la muerte de un joven paciente del Centro de Salud Mental Nuestra Señora del Pilar de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios reavivó por estos días el pedido de justicia que viene llevando a cabo desde hace cuatro años su padre.

Hasta ahora, el caso por el deceso de Rodrigo Muñoz nunca había tomado estado público. En paralelo, su padre Carlos Rubén, no conforme con la versión que le dieron en su momento en el establecimiento, más una serie de indicios como la escasa predisposición del centro de salud mental para despejar dudas y la decisión del fiscal Oscar Reggi de archivar la causa, lo llevaron a pensar que algo extraño pasaba.

Todo esto dio lugar a una demanda civil y a otra penal que ahora, ante la ausencia de las fojas en el expediente, no hacen otra cosa que alimentar las sospechas que tiene desde aquel momento que un médico lo llamó para comunicarle la peor de las noticias.

Rodrigo Muñoz era un joven pampeano que fue internado en el Hogar San Juan de Dios en febrero de 2009 por un cuadro depresivo que se agudizó tras la muerte de su madre. Su padre Carlos todos los meses viajaba desde Santa Rosa a Luján para visitarlo."El 8 de agosto, después de pasar el día con él y ya de regreso a mi provincia, me avisan que se había quitado la vida", recordó por estos días el señor Muñoz en comunicación con EL CIVISMO.

"Nunca creí en esa hipótesis", dijo, y señaló uno de los puntos no debidamente aclarados: "Las muestras tomadas para la autopsia estuvieron "perdidas" durante 45 días en la seccional que intervino en el caso (Comisaría Luján Primera). Esta es sólo una de las tantísimas irregularidades que se cometieron con la intervención de la UFI 13, por entonces a cargo del fiscal Reggi".

"He batallado durante estos cuatro años con ayuda de un profesional penalista pero la causa, después de innumerables maniobras, fue archivada (no desestimada) en la ciudad de Mercedes. Un horror... no logro penetrar ni encontrar caminos por los meandros de la Justicia y que contó con la complicidad de la Policía de la Provincia de Buenos Aires".

"Me sugirieron internarlo ahí. Lo llevé compensado, lo visitaba frecuentemente y seis meses después, me llama el médico para decirme que mi hijo se había quitado la vida", dijo.

Muñoz pide que se desarchive la causa y que el caso vuelva a ser investigado. "Hay serias dudas de que se haya quitado la vida. Por otro lado, he verificado que mi hijo no se quitó la vida. Debido a una crisis muy severa que tuvo lo inyectaron y lo pasaron de vuelta. El tiempo me va a dar la razón a mí", estimó.

UNA VERSIÓN Y VARIAS DUDAS

La versión que en la Clínica le dieron a Muñoz fue que su hijo se ahorcó en una bañera. "Cuando llegó Policía Científica lo había sacado de ahí y habían dejado el cuerpo en una cama. Ni cuenta se dieron que no había pasado a cenar. Creo que fue abandono de persona".

Por una cuestión de cercanía, quien fue a reconocer el cuerpo es una sobrina que reside en Buenos Aires quien no notó marcas en el cuello compatibles con una maniobra de ahorcamiento.

"Lo gravísimo de todo esto es que gente de Luján que pudo recuperar el expediente me dio la terrible noticia de que al expediente le faltan 182 fojas. Es muy grave. Me siento batallando solo contra el mundo. Como si fuera a pelar con una honda contra el Ejército de la OTAN".

"Las muestras histopatológicas que le extrajeron se perdieron. Unos dicen que se perdieron en la Comisaría, otros en la Fiscalía. El fiscal siempre insistió que la perdió la Policía de la Seccional Luján Primera. Las versiones son muy contradictorias".

Mientras avanza en el fuero civil la demanda iniciada por el señor Muñoz, en el fuero penal la causa parece haber sido guardada en algún cajón y cerrado con siete llaves. "No puede ser que haya tanta impunidad", se quejó Muñoz, quien recurrió a la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia donde escucharon los planteos pero por el momento sin mayores novedades. "Han pasado cuatro años. La causa para ellos es un número pero para mí es mi hijo. Esto lo tienen muy tapado. A mí me da mucho dolor relatar esto porque me reviven cosas".

"Quiero que alguien me ponga la oreja para denunciarlo como corresponde. Inicié una demanda penal que la traban, la tapan. Finalmente han archivado la causa.

"Para resumir: le llevé mi chico en guarda. Estaba vivo y con la posibilidad de retomar los estudios en la UNLu, pero me lo devolvieron en un ataúd. No lo monitorearon cuando hacía una crisis y eso es gravísimo".

"Hay muchas irregularidades"

La abogada Mariana Soto lleva adelante una demanda civil. Pero no tuvo contacto con la causa penal debido a que el expediente fue archivado. No obstante, espera que sea reabierto.

"Desde el principio en la causa se tomó como hipótesis el suicido. Supuestamente, Rodrigo murió asfixiado con un cinturón al colgarse de un toallero. Cuando tomo la causa y empezamos a ver los elementos que hay notamos que muchas irregularidades porque no se tomaron todos los testimonios que debieron tomarse, las pruebas para ver si tenía algún tipo de droga o algo en la sangre se perdieron y si se toman las medidas del cuerpo (era muy alto, medía 1,92) con la altura estándar de un toallero (90 cm promedio) es muy difícil que con un cinturón siendo más alto que el toallero se ahorcara", puntualizó la letrada desde Santa Rosa.

Todos estos planteos fueron presentados al fiscal Reggi, quien les respondió "que si una persona se quiere matar lo hace como quiera", dijo la doctora Soto. "Para el fiscal, el padre no quería aceptar que era un suicidio. Por eso, cerró la causa", añadió.

La decisión del fiscal Reggi fue apelada ante la Cámara que revocó la desestimación de seguir investigando aunque pidió más elementos. "La cuestión es que no nos toman más elementos porque no reabren la causa", manifestó Soto.

En este punto, la abogada sostiene que hay razones políticas para que la causa siga estancada. "En el medio está la Iglesia Católica y hay responsabilidades que son bastante notorias y no le conviene a nadie: ni al fiscal que no investigó ni a la Iglesia que está en esto".

"Lo más triste es que el señor Muñoz lo que quiere saber es cómo murió su hijo y aunque cabe la posibilidad que se pudiera haber suicidado porque ya lo había intentando antes y era esquizofrénico pero no como describieron el hecho. Cuando estaba alterado no daba la sensación de que se podía suicidar. Supuestamente a Rodrigo lo saca una enfermera del baño cuando no tenía la fuerza para haberlo hecho sola y llevarlo arriba de la cama para reanimarlo. De todo eso no queda ni una prueba. Nosotros sacamos otras hipótesis, como que le hayan dado en exceso alguna medicación porque por algo las pruebas patológicas se destruyeron, o algún compañero lo mató. No podemos saberlo porque no se continúa investigando. Si se hubiese continuado investigando y se confirmaba el suicidio el señor Muñoz se hubiese quedado tranquilo pero, en realidad, no sabe qué pasó porque no es claro y cada vez que se intenta investigar aparecen cosas más oscuras".

Y mientras la causa en el fuero Civil sigue su curso, la demanda Penal que involucra a un médico y a la institución quedó paralizada. "No hay datos suficientes y cuando querés buscarlos se te cierran puertas. La institución no colaboró más de lo que está en la causa. Después, es un hermetismo total. Al hablar con otras personas, parece que no es la primera vez que pasa algo así", afirmó la abogada Soto.

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