El operador presidencial, Juan Carlos "Chueco" Mazzón, le transmitió al gobernador que su favorito no tiene el aval mayoritario de la dirigencia. Por su parte, el secretario general mantiene su aspiración. Francisco "Paco" Pérez aparece como el candidato de consenso.
"Ya vuelvo", avisó Mazzón a los periodistas pasadas las 22 de ayer al salir frenéticamente del hotel Diplomatic de Ciudad, donde se encontró con los dirigentes de peso del peronismo para terminar de acordar quién será el aspirante a la gobernación que llevará el PJ. El operador de la Casa Rosada fue nuevamente a esa hora a juntarse con Jaque, con quien se reunió al mediodía.
En ese primer cónclave con el mandatario, Mazzón le pidió a Jaque que le pusiera punto final a la candidatura de Cazabán para avanzar en el consenso. Según fuentes cercanas al asesor presidencial, el argumento que utilizó fue que el superministro tenía resistencias en el partido (no tiene ningún aval, excepto el del Gobernador) y además que, pese al despliegue de su campaña, no ha logrado remontar en las encuestas.
En cambio, en el Cuarto Piso de la Casa de Gobierno sostuvieron a Los Andes que Mazzón sólo usó la justificación para bajarle el pulgar a Cazabán ya que no habría mostrado encuestas.
Después de esa reunión entre el operador de Cristina Fernández y Jaque, en el peronismo daban por hecho que el Gobernador había decidido dar marcha atrás con la candidatura de su secretario general. Sin embargo, hasta anoche Cazabán seguía siendo candidato a la espera de una resolución del Gobernador.
Cerca de las 20, el PJ había llamado a una reunión del Consejo partidario que pasó a un cuarto intermedio hasta hoy (posiblemente al mediodía) para que toda la fuerza anuncie el candidato que salga fruto de un acuerdo entre casi todos los dirigentes. Mientras ese encuentro del órgano partidario se posponía, en el Diplomatic Mazzón negociaba con sus dirigentes (los azules); el presidente del partido, Rubén Miranda; el diputado nacional Omar Félix y representantes del secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, quién sería el candidato, y Pérez era el que más respaldo tenía.
Es que el ministro de Infraestructura, lanzado en principio por la Casa de Gobierno, había sumado adeptos en el sector Azul con el paso de los días y el guiño de Mazzón (que no tenía candidato propio) le permitió ser el favorito en las últimas horas de ayer. Todo ello, sumado al aval del titular de la Anses, Diego Bossio.
Miranda también sonaba con fuerza pero posiblemente le darán la primera diputación nacional (para él o para su espacio) o el casillero de la vicegobernación. Félix, quien también aspira a ser candidato, fue vetado por Jaque a cambio de bajar a Cazabán y negociaba otras condiciones.
Mientras ese esquema era presentado por Mazzón a Jaque, en el Cuarto Piso intentaban sostener a Cazabán. Interpretaban que la discusión, más allá de las postulaciones para las generales de octubre, estaban dadas por quien tiene el manejo del PJ. Advertían que seguirían en pie de guerra para ganarle la pulseada a Mazzón, quien apuntaba a poner un candidato "más maleable" que el secretario general.
Pero, aunque hasta anoche no había luz verde, se sostenía que estaban cerca del acuerdo, incluso, el propio operador tenía esa confianza. Por eso, todo indica que hoy el PJ esté en condiciones de anunciar el nombre del candidato. Esa postulación, que se hará pública en las próximas horas, incluiría también a Carmona, quien aspira a ser candidato a gobernador pero desistiría para que un hombre de su sector ocupe un lugar entre los candidatos a diputados nacionales.
El cierre de lista estaba previsto para mañana y por lo tanto, es probable que para las internas del 15 de mayo el PJ presente un candidato de consenso que compita probablemente con otro al que se le impondrá por amplia mayoría. El vicepresidente de Coninagro, Eduardo Sancho, podría presentarse como candidato y competir con el del acuerdo, según las especulaciones que se hacían en las últimas horas en el PJ, pero no había nada confirmado.







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