El senador nacional Miguel Pichetto (FpV) ratificó una postura de oposición democrática al gobierno nacional, de “apoyar los temas que indudablemente son política de Estado, y en lo que haya que diferenciarse, lógicamente, habrá que hacerlo también”.
Dijo en este sentido que “no se puede plantear un esquema de bloqueo permanente, de lo contrario al gobierno no le quedaría otra vía que el decreto”. En ese marco expresó acordar con los proyectos de pago a jubilados y el blanqueo, que a su juicio están en línea con el gobierno nacional anterior. A la vez fue crítico de otros aspectos del macrismo y de “un ejercicio del poder quizás excesivamente cesarista, especialmente de algunos sectores más duros del PRO, donde entienden que no hay que dialogar”. Señaló que el gobierno nacional “hay cosas que tiene que cuidar y no equivocarse tanto”, así como “me parece que no es consistente haber tenido un discurso de diálogo y después aplicar medidas sin llevar adelante el diálogo”.
Pichetto apuntó en diálogo con la agencia APP contra funcionarios como José Aranguren, ya que los tarifazos a su juicio constituyen “un verdadero despropósito para la gente de la Patagonia el 400% y no hablar de lo que significa el impacto de tarifa del 1.200% o más en la pequeña empresa, en hoteles, en las PyMES, en las actividades económicas”.
Alertó además respecto a que se está tomando deudas a tasas “muy altas” y espera que el país no entre en otro ciclo “nefasto” de “un endeudamiento loco”.
Dijo que “creo en un acuerdo federal, en que las provincias sean viables, que la Nación no tenga una mirada solamente ligada a la Ciudad de Buenos Aires, como cuando le dio 3,5 puntos de coparticipación a Rodríguez Larreta, eso fue un error”.
Afirmó que habría que acordar “la defensa de la industria nacional, del empleo argentino, la recuperación de la obra pública, como motor también de desarrollo, la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra la pobreza, ejes que pueden formar parte de la Argentina de hoy”.
Indicó que con medidas como el tarifazo “se abre un escenario de conflictividad social y “a mí me preocupa también el parate de la construcción, en la obra pública, la pérdida de empleo en la actividad petrolera, y fundamentalmente se está perdiendo empleo en el área metropolitana, de la industria metalmecánica y la textil”.
Pichetto señaló a la agencia APP que el triunfo legítimo de Mauricio Macri “obliga a la necesidad de equilibrios y contrapesos y una tarea esforzada de diálogo democrático, que implica también darle gobernabilidad a la Argentina; no se puede plantear un esquema de bloqueo permanente, de lo contrario al gobierno no le quedaría otra vía que el decreto”.
Mencionó que el peronismo como una oposición democrática deberá “apoyar los temas que indudablemente son política de Estado, y en lo que haya que diferenciarse, lógicamente, habrá que hacerlo también”.
Objetó no obstante que en el gobierno nacional “hay un ejercicio del poder quizás excesivamente cesarista, especialmente de algunos sectores más duros del PRO, donde entienden que no hay que dialogar o no hay que acordar; tienen resistencia al acuerdo porque lo ven de un carácter corporativo”. Ejemplificó que algunos propugnan “no hablar con los sindicatos porque no es bueno”.
Afirmó que “es fundamental el diálogo con los gobernadores”, así como “con el Senado, que es el lugar donde ellos son abiertamente una minoría muy pobre”.
Respecto a si propugnaba un acuerdo más integral que a consensos “ley por ley” como se ha dicho desde el macrismo, expresó que “a mí me gustaba un acuerdo más integral”, en el marco del año del Bicentenario, pero evidentemente se va a un discusión ley por ley, “ir analizando cada tema”.
Respecto a la coyuntura de los proyectos de pago a jubilados y el blanqueo, señaló que “en los dos estoy de acuerdo”, ya que el primero “es un acto de justicia, si bien el gobierno anterior venía pagando de manera gradual, aproximadamente unos 10 mil o 12 mil millones por año para pagar las deudas, esto es un esquema más integral”.
Sobre el blanqueo recordó que “el gobierno de la presidenta Cristina hizo dos blanqueos” y además “a partir del 2017 entra en vigencia el acuerdo firmado por Argentina en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) donde cada país está obligado a través de los bancos a informar automáticamente al órgano impositivo de cada país las cuentas de extranjeros que tienen en sus entidades; por lo tanto cada vez será más complicado tener plata en negro”.
Dijo que comparte que en esta norma no estén incorporados los funcionarios, los políticos, los secretarios de Estado, los senadores, los jueces, etc., recordando que “en los blanqueos de nuestro gobierno no estaban incorporados”. “Y lógicamente no pueden estar incorporados los q ue están imputados de un delito doloso”, aseveró.
Expresó que espera que ese dinero que ingrese se vuelque a obras, inversiones productivas, infraestructura, etc.
Indicó a la agencia APP que le preocupa que “uno de los problemas del país es que está tomando deuda a tasas muy altas, que pagan países africanos, 8,65% tomó Mendoza hace poco y 7,70% la provincia de Buenos Aires”, es decir, que “todavía no se nota un efecto de baja de tasa a pesar del acuerdo con los denominados fondos buitres”.
Enfatizó que “Uruguay, un país con menos potencialidad, toma a tasas de 4,5% y Bolivia del 5%; nosotros tenemos que volver a ese esquema de tasas razonables”.
Alertó que “no hay que entrar en un endeudamiento loco que lleve a la Argentina a repetir experiencias nefastas”.
Criticó además como “muy malas” las decisiones de ministro de Energía Juan José Aranguren con los tarifazos. “Son una locura, un verdadero despropósito para la gente de la Patagonia el 400% y no hablar de lo que significa el impacto de tarifa del 1.200% o más en la pequeña empresa, en hoteles, en las PyMES, en las actividades económicas”, aseveró.
Mencionó en esta línea que “lo de Aranguren ha sido siempre salvaje, de aplicación de medidas económicas aplicables a una empresa, a la Shell, y eso no cierra cuando hay que administrar a un país donde hay que tener en cuenta a la gente”.
Explicitó que con estos tarifazos “se coloca a nuestros destinos turísticos fuera de mercado; es de una estupidez absoluta no comprender además una diferenciación por regiones. En la Patagonia el gas es un insumo fundamental para la vida para la época invernal que es muy larga, empieza en marzo y termina en septiembre”.
Dijo además que “no entiendo mucho la postura del gobernador neuquino Omar Gutiérrez, que estaba de acuerdo con el 400%, debe ser que esto está relacionado con el subsidio de la actividad productiva del gas, porque sino no es comprensible”.
Señaló a la agencia APP que había que actualizar la tarifa en un marco gradual, razonable, equilibrado, escalonado, “y manteniendo la política de subsidio al gas patagónico, porque además somos la región productora”.
“Esto hay que corregirlo, porque esto indica que no se conoce el país; lo que dijo Rogelio Frigerio, con el que tengo diálogo y respeto, un hombre de familia desarrollista (se refiere a la frase “en la Patagonia la gente andaba en remera en la casa”), me parece desafortunado, porque en un hogar de la Patagonia cómo hay que estar, ¿en sobretodo? Me parece ridículo”.
Señaló que el gobierno nacional “hay cosas que tiene que cuidar y no equivocarse tanto”, así como “me parece que no es consistente haber tenido un discurso de diálogo y después aplicar medidas sin llevar adelante el diálogo”.
Mencionó que en cualquier encuesta seria se ve que la gente demanda en primer lugar el aumento de los productos básicos de la canasta familiar, “donde no ha controlado el gobierno y ha puesto un hombre en la Secretaría de Comercio ligado al sector de los supermercados, un hombre de La Anónima”.
Indicó que más allá que la temática de la corrupción sea importante, tanto vinculada al gobierno anterior como en el tema de las off shores con Macri, “a la gente le preocupan otras cosas, el aumento de los precios está a la cabeza, el tema del ajuste de las tarifas, está inmediatamente después, o incluso primero, y el tercer tema es el crecimiento de la inseguridad, el desborde de la actividad delictiva, sobre todo en la zona metropolitana y provincia de Buenos Aires, donde hay complicidad de fuerzas policiales, porque cuando aparece el secuestro extorsivo es que hay zona liberada”.





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