La industria pesquera espera aún las ayudas gubernamentales para paliar la crisis del sector, con inminentes despidos que acucian a autoridades, empresarios y trabajadores.
Fondos
El financiamiento es la pata coja del empresariado pesquero, que ante la depresión de la demanda mundial varía entre la necesidad de fondos de financiación para sostener los stocks en cámara, y la demanda de capital accionario y de trabajo, o de fondos para reformas tecnológicas de las plantas para innovar en producciones con un valor agregado distinto.
El gobernador Daniel Peralta había adelantado luego del acto del 25 de mayo en El Calafate, que esta semana será difícil para el sector pesquero y llamo a "solidificar grados de previsi-bilidad que falta" y prometió trabajar intensamente sobre la situación porque preocupa la pérdida de puestos de trabajo. Además adelantó que el próximo 28 habrá reuniones en Buenos Aires entre todos los sectores para buscar soluciones a la crisis, que golpea a la actividad.
Baja
Las empresas pesqueras luchan con las repercusiones sociales de la crisis y con la dificultad de financiamiento por parte de sus casas matrices, además de la presión del stock de calamar, que sufre la baja de los precios internacionales desde hace tiempo y cuya campaña ha comenzado con bajas capturas y con la fuerte presión pesquera de los buques de la 201. Durante enero de 2009, se desembarcaron algo más de 15 mil toneladas totales de pescado, "la cifra más baja de los últimos años: casi un 60% menos que en igual período de 2008".

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