Cae un peso pesado en España: detuvieron a Rodrigo Rato

Cae un peso pesado en España: detuvieron a Rodrigo Rato

En un operativo de gigantesco impacto político, la policía arrestó ayer durante cuatro horas al ex vicepresidente del gobierno español y ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato, acusado de evasión impositiva, lavado de dinero y alzamiento de bienes.

La estrepitosa caída de uno de los hombres que más poder acumuló en España en los últimos 20 años empezó a gestarse cuando se acogió a la amnistía fiscal impulsada en 2012 por el presidente Mariano Rajoy y entró en una lista de 700 personas investigadas por la unidad estatal antiblanqueo.

Nunca antes un ex vicepresidente español había sido detenido por una causa de corrupción. La noticia golpeó con fuerza al gobernante Partido Popular (PP), del que Rato fue figura estelar en sus días como superministro de Economía y Hacienda de José María Aznar.

Rato está imputado en otras dos causas por delitos económicos vinculados con su caótica gestión como presidente de Bankia, la entidad financiera que rozó la quiebra y forzó un rescate europeo para evitar el derrumbe de la economía española en 2012.

Sin corbata, con rostro inexpresivo, el ex director del FMI salió pasadas las 20 de su casa del barrio de Salamanca, en el centro de Madrid, custodiado por dos policías que lo introdujeron en un Opel Insignia negro. "¡Sinvergüenza! ¡Ladrón!", le gritaba un grupo de curiosos que se arremolinó en la entrada de la casa al ver las decenas de cámaras y móviles de televisión en el lugar.

Cuatro horas antes se había conocido la orden judicial para registrar el domicilio en busca de pruebas. "Abran, por favor, es la policía", dijeron los inspectores por el portero eléctrico, en una escena registrada por varios canales de televisión. Los hicieron esperar diez minutos.

El operativo incluyó el cierre al tránsito de las calles aledañas a la casa y el despliegue de una docena de patrullas. Los investigadores se llevaron cinco cajas llenas de documentación y una computadora personal. A Rato los policías lo llevaron a toda velocidad hasta su despacho profesional, escala previa a la comisaría donde debía ser interrogado. Fuentes judiciales preveían que podría recuperar la libertad cuando terminaran esos procedimientos.

La fiscalía de Madrid denunció al ex vicepresidente después de descubrir supuestas incongruencias entre la fortuna que reconoció en la amnistía fiscal de 2012 y sus tributos posteriores. La orden de detención respondió al peligro de destrucción de pruebas. Medios españoles publicaron esta semana que Rato es titular de sociedades en paraísos fiscales como las islas Vírgenes y Gibraltar, algo que le negó a la prensa.

Miembro de una familia relacionada con la banca, Rato llegó a ejercer una influencia enorme en el mundo político y empresarial español. En 1996, Aznar le confió el manejo de la economía y la tarea de completar las privatizaciones de las grandes empresas públicas como Telefónica, Endesa e Iberia.

Durante años se lo contó como el más firme candidato a suceder a Aznar al frente del PP y del gobierno de España, aunque finalmente el ex presidente se decantó por Rajoy.

Después de ocho años como ministro, en 2004 consiguió el puesto de director gerente del FMI. Duró en el cargo hasta 2007, cuando renunció para dedicarse a la actividad privada. En 2010, por impulso de Rajoy, accedió a la presidencia de Caja Madrid, la entidad financiera que después se convertiría en Bankia.

A partir de aquella experiencia que arrastró a España al borde del abismo financiero empezaron sus problemas con la Justicia. Rato quedó imputado el año pasado por estafa, apropiación indebida, delitos contables, falsedad documental y administración desleal por la salida a Bolsa del banco, en 2011.

También está acusado en una causa en la que se investiga la distribución -en plena crisis- de tarjetas corporativas de Bankia que se usaban para gastos personales y sin declarar al fisco. Con un sueldo de 2,4 millones de euros al año, Rato era uno de los beneficiarios.

Otro juez madrileño solicitó información al banco de negocios Lazard sobre un pago de 6,2 millones de euros a Rato, que trabajó allí entre 2008 y 2010. El dinero lo cobró en 2011, poco antes de que Bankia firmara con Lazard cinco contratos multimillonarios de asesoría.

Cercado por la Justicia, el año pasado Rato decidió "voluntariamente" dejar su militancia en el PP antes de que el partido se viera obligado a echarlo. De todos modos, Rajoy no pudo evitar ayer el golpe por la detención del ex vicepresidente.

El líder del socialismo, Pedro Sánchez, pidió la renuncia urgente del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al que acusan de haber promovido una amnistía fiscal que se usó para que blanquearan dinero dirigentes del partido de gobierno.

El escándalo encuentra al PP en un momento crítico del año electoral en el que Rajoy ve amenazada seriamente su continuidad en la Moncloa, en gran medida por el impacto de los casos de corrupción como el que llevó a la cárcel al ex tesorero del partido Luis Bárcenas.

Bárcenas es otro de los millonarios que se había acogido a la amnistía de Rajoy. En la lista figuran hijos del ex presidente catalán Jordi Pujol y el fundador del polémico Instituto Nóos, Diego Torres, socio de Iñaki Urdangarin..

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