El líder de la lucha contra el apartheid salió de la clínica de Pretoria donde estaba internado desde junio y continuará bajo cuidados intensivos en su casa en Johannesburgo
"El estado de Mandela sigue siendo crítico y a veces es inestable. No obstante, su equipo médico está convencido de que recibirá el mismo nivel de cuidados intensivos en su casa de Houghton", indicó ayer en un comunicado el gobierno sudafricano.
Pese a haber recibido el alta, se mantienen los interrogantes sobre el estado de salud del mayor símbolo de la nación sudafricana, que lleva más de un año entrando y saliendo del hospital.
"Por momentos, su estado de salud se vuelve inestable, pero responde a los tratamientos médicos", detalló el gobierno en referencia a la condición de Mandela.
El gobierno de Jacob Zuma reconoció por primera vez que el ex presidente sufre de complicaciones múltiples, y no sólo de un problema pulmonar, aunque indicó que, a pesar de todos los problemas de salud, Mandela "siempre ha mostrado inmensa gracia y fortaleza".
La residencia de Mandela en el acomodado barrio de Houghton "ha sido remodelada para permitir que reciba tratamiento intensivo", señala el comunicado, y agrega que "el personal sanitario que lo tratará en su casa es el mismo que lo hizo en el hospital".
La oficina de Zuma informó que "un gran equipo médico de militares, académicos, sector privado y sanidad pública" trata al premio Nobel de la Paz.
El ex presidente llegó a su casa poco después de las 11, hora local, en una ambulancia privada. El vehículo formaba parte de un convoy compuesto por otra ambulancia del ejército sudafricano y dos camionetas. Poco después llegó a la casa un tercer vehículo de emergencias, también de las fuerzas armadas.
Poco antes de que la comitiva completara la hora de viaje que separa Pretoria de Johannesburgo, la policía había acordonado la calle de la vivienda, donde ya se había congregado una multitud de periodistas y cámaras, y donde curiosos y turistas dejaron en las últimas semanas fotos, carteles y piedras con deseos de recuperación escritos para Mandela.
La salida de Madiba, como se lo conoce cariñosamente en Sudáfrica, trasladó el foco de atención mediática del MediClinic Heart Hospital de Pretoria a la residencia privada de Mandela en Houghton, Johannesburgo.
El gobierno pidió garantizar que Mandela y su familia tengan "el espacio privado necesario para poder continuar con los cuidados con dignidad y sin intrusiones innecesarias".
El primer miembro de la familia en pronunciarse sobre la salida del hospital del ex presidente fue su nieto mayor, Mandla Mandela. "Es un día para celebrar que finalmente haya vuelto a casa con nosotros", dijo.
Sin embargo, dado el delicado estado de salud de Madiba, en Sudáfrica se dispararon todo tipo de rumores. "Creo que lo mandan a casa porque allí estará más cómodo. Pero tengo la sensación de que no podían hacer nada más por él en el hospital", opinó el sudafricano Razeen Booysen.
En una insólita gaffe , la oficina del ex presidente norteamericano George H. W. Bush emitió un comunicado en el que lamentaba la muerte de Mandela
Desde que Mandela fue internado, los sudafricanos se unieron en la oración por la pronta recuperación del primer presidente negro en la historia del país.
Líderes mundiales y políticos locales mandaron también mensajes de apoyo durante el largo período en el que estuvo internado en Pretoria.
El ícono de la resistencia contra el apartheid y la lucha por la convivencia racial contrajo los problemas respiratorios que ahora padece durante los 27 años que pasó en las cárceles del régimen segregacionista.

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