Anunciaron que mantendrán su lucha en las calles; hubo críticas al debate
Un debate al que se sumaron, desde fuera y a la distancia, los grandes ausentes del Palacio de Miraflores: estudiantes y opositores radicales. "Mantenemos la lucha en la calle", anunció ayer Juan Requesens, líder de la Universidad Central, que insistió en que sí respetaba el encuentro de anteayer. Entre otras cosas porque los dirigentes de la MUD destacaron que el "diálogo y las protestas van de la mano, porque no hay instituciones", destacó Julio Borges, coordinador de Primero Justicia.
"Llamemos las cosas por su nombre: eso fue un debate televisado en condiciones injustas, donde una de las partes actuó como moderador. Este encuentro sirvió para que se cantaran las verdades y que el pueblo las escuchara, pero a estas horas no cambió en nada la realidad", insistió la diputada María Corina Machado, en representación de los radicales.
"O esto cambia o esto revienta", había vaticinado, ya en la madrugada, Henrique Capriles, que, junto con una decena de dirigentes de la MUD, desnudó una realidad que nada tiene que ver con la que vende el presidente Nicolás Maduro a través del gigantesco aparato de propaganda oficialista.
"El cerco mediático se rompió por unas horas. "Chavistas pudieron escuchar en cadena [retransmisión obligatoria para todas las televisiones y radios] y sin censura a voces del país no chavista", resumió Ricardo Antela, profesor de derecho constitucional.
"Es justo que el país oiga otra voz", disparó Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD, en la primera intervención.
"O dialogamos o nos matamos, hermanos", advirtió más tarde el gobernador opositor Henri Falcón, otrora aliado de Hugo Chávez. Cada discurso de un opositor golpeaba la línea de flotación de los voceros oficialistas: ninguno de ellos había preparado la lección. No están acostumbrados.
El segundo avance opositor es la agenda abierta para seguir los debates la semana que viene, siempre con la mediación del nuncio apostólico de Caracas, Aldo Giordano, y de la terna de cancilleres de la Unasur.
La oposición dejó sobre la mesa cuatro demandas para la reunión del próximo martes, que nadie se quiere perder: amnistía para los presos políticos, el desarme de los paramilitares oficialistas (protagonistas de por lo menos diez de las 40 muertes durante la crisis), la renovación de los poderes del Estado y la constitución de una Comisión de la Verdad profesional.
Son cuatro temas muy espinosos de difícil resolución. Maduro dejó claro, acerca de la amnistía, que "es tiempo para la justicia, no para el perdón". También defendió a capa y espada revolucionaria a los famosos colectivos y ponderó la Comisión de la Verdad elegida en la Asamblea Nacional, con Diosdado Cabello, jefe del ala militar, como presidente.
AGRADECEN POR EL PAPEL PARA DIARIOS
El presidente del diario caraqueño El Nacional, Miguel Henrique Otero, agradeció ayer la "solidaridad" de la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos (Andiarios) por el envío de 33,45 toneladas de papel a la sede del periódico en Caracas. "Es un gesto verdaderamente impresionante desde el punto de vista de solidaridad", declaró Otero.
El Nacional recibió ayer su cuota de papel de un embarque de 52 toneladas enviadas por Andiarios el 1° de abril pasado para ayudar a varios diarios venezolanos, entre ellos El Impulso y El Nuevo País, que se estaban quedando sin su materia prima. Hace algunos meses, el gobierno de Nicolás Maduro bloqueó el acceso a las divisas necesarias para importar papel a varios diarios de la capital y el interior de Venezuela..



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