Los rebeldes prorrusos llevan adelante las consultas separatistas en Donetsk y Lugansk; Merkel y Hollande advirtieron que las votaciones son "ilegales"
Los separatistas del este se mostraron hoy satisfechos con la marcha de los referendos. Según el "presidente de la junta electoral" de Lugansk, Alexander Malychin, la participación alcanzó ya los dos tercios de la población en esa región.
Aun así, en varias circunscripciones del norte fue imposible votar, reconoció Malychin, debido al bloqueo impuesto a los locales electorales por la Guardia Nacional ucraniana.
Con esta votación, los separatistas prorrusos quieren que la población decida sobre la independencia de las autodenominadas "repúblicas populares" de Donetsk y Lugansk, de 6,5 millones de habitantes. Se espera que los resultados de la votación, en la que no hay observadores internacionales, se den a conocer esta noche.
Por el momento no está prevista una anexión a Rusia de las regiones del este de Ucrania. Eso fue lo que ocurrió tras el también controvertido referéndum de independencia de la península de Crimea.
En ese marco, el gobierno interino de Ucrania condenó los referendos: "Nadie considera un referendo lo que está ocurriendo en las regiones de Donetsk y Lugansk", afirmó el jefe de la oficina presidencial, Serguei Pashinski.
Según el funcionario de Kiev, en amplias partes de la región no se está celebrando la votación, que rechazan tanto el gobierno central ucraniano como la Unión Europea y Estados Unidos.
Sin embargo, Pashinski reconoció que en ambas regiones hay muy poca confianza en el gobierno de Kiev. "Debería alcanzarse un acuerdo político", apuntó.
Además, el funcionario aseguró que la ofensiva militar del gobierno sigue avanzado en el este del país. "En la operación murieron muchos separatistas", dijo. Según Pashinski, en Slaviansk, Kramatorsk y Kransy Liman -en la región de Donetsk- la "operación antiterrorista" está entrando en una "fase final".


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