Trabajadores de la pesca de Caleta Olivia continúan movilizados en contra de la posibilidad de una nueva prospección sísmica para explotación petrolera en aguas del Golfo San Jorge, tras la nefasta experiencia de 2009 que provocó un impacto en el ecosistema marino que volvería a dejarlos sin recursos ictícolas. Esto sucede, pese al compromiso asumido por el Gobierno provincial el último miércoles en Pico Truncado, de hacer una amplia convocatoria para analizar la posibilidad o no de aprobarla.
“Ellos tienen un plazo para explorar en el área y pretenden hacerlo con una tecnología que ya ha provocado un impacto negativo en el recurso ictícola”, admitió el funcionario, con experiencia en la estiba y conocimiento de la actividad pesquera en la zona norte de la provincia. Explicó que el planteo de la provincia es que se realice prospección satelital.
“Seguramente que es una tecnología más cara, pero está al alcance de una empresa que factura tantos millones de dólares sin tener que perjudicar al recurso y fuente de empleo de dos comunidades”, dijo el funcionario, al tiempo que ratificó las expresiones del gobernador Peralta al asegurarles a los trabajadores de la flota de pesca que “el error que cometimos en 2009 no lo vamos a volver a cometer”.
Ese año se hizo la primera prospección sísmica con la incursión del buque Western Patriot, contratado por PAE, a lo que sucedieron 19 meses sin pesca o con magras o nulas capturas. Por eso, los marineros de los barcos pesqueros que operan en el puerto de Caleta Paula están nuevamente en alerta, ante la posibilidad de que se reanude la prospección.
El gobernador Daniel Peralta aseguró a los trabajadores que se movilizaron hasta Pico Truncado para plantearle su preocupación, que “lo que se vaya a aprobar será con el consenso de todos los sectores, tanto empresario como de los trabajadores que se verían perjudicados”, según añadió Mella.
“Acá no se va a firmar nada, a espaldas de los trabajadores, que genere un perjuicio para la pesca y el recurso. Cualquier situación anormal impacta negativamente”, dijo el funcionario
Mella advirtió que además de unos 1200 trabajadores de Caleta Olivia que extraen la materia prima en los barcos de pesca, con base de operaciones en el puerto Caleta Paula, también dependen de esa producción los empleados de las plantas pesqueras en Puerto Deseado, unos 380 operarios que procesan la merluza, “que estarían dispuestos a hacer causa común en este reclamo”.
Alerta.Información publicada en El Patagónico de Caleta Olivia, da cuenta del estado de alerta de los trabajadores de la denominada flota amarilla porque estaría convocada, para el 28 de febrero en Río Gallegos, la audiencia pública para escuchar a todos los sectores involucrados en la conflictiva temática.
Un grupo se trasladó a Pico Truncado para entrevistarse con el gobernador Peralta, quien les aseguró que no se aceptaría la prospección sísmica si se comprueba que es lo que provoca alteraciones en el ecosistema marino, y la merma del recurso ictícola.
En la oportunidad también le transmitieron la inquietud de que la audiencia pública pudiera concretarse en Caleta Olivia, lo que también gestionaron en reunión el último jueves con el presidente del Concejo Deliberante Juan José Navez, tras una nueva manifestación desde el Gorosito, pese a los compromisos gubernamentales obtenidos.
El vocero Carlos Gómez recordó a ese diario chubutense, que en una lucha anterior -en febrero de 2010- los barcos amarillos rodearon a buques tanques e incluso a la boya petrolera de Termap, impidiéndoles que cargaran el crudo almacenado en la planta de almacenaje que esa empresa posee en tierra firme. Aseguró que esta vez están decididos a hundir la boya (distante unos 3 mil metros de la costa) si se autoriza la reanudación de los trabajos de prospección sísmica en el Golfo San Jorge.

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